
Marruecos continúa reforzando su posición como proveedor industrial de la Unión Europea. El país norteafricano exportó productos textiles y prendas de vestir por valor de más de 1.052 millones de euros entre enero y mayo de este año, consolidándose como el octavo mayor suministrador del mercado comunitario en este sector.
Los datos proceden de la Asociación de Exportadores de Prendas de Vestir de Estambul (İHKİB), que ha recopilado estadísticas de Eurostat sobre las importaciones textiles de los países de la Unión Europea. Durante los primeros cinco meses del año, Marruecos exportó además más de 40.000 toneladas de ropa y productos textiles hacia el mercado europeo.
La cifra confirma el creciente peso de la industria marroquí dentro de las cadenas de suministro de la UE, favorecida por su proximidad geográfica, los costes laborales competitivos y sus fuertes vínculos comerciales con Europa.
La evolución de los últimos años muestra una clara tendencia ascendente en términos de facturación. En 2024, las exportaciones textiles y de confección marroquíes hacia la Unión Europea superaron los 2.500 millones de euros.
Un año después, en 2025, la cifra aumentó hasta situarse por encima de los 2.750 millones de euros. El precio medio de los productos exportados también ha aumentado.
Según los datos recopilados por İHKİB, el valor medio por kilogramo de las exportaciones marroquíes alcanzó los 25,1 euros en 2024, descendió ligeramente hasta los 24,4 euros durante 2025 y volvió a crecer hasta los 25,9 euros entre enero y mayo de 2026. La combinación de mayores precios y una fuerte presencia en el mercado europeo permite a Marruecos consolidarse como uno de los principales polos textiles situados en las inmediaciones de la UE.
La confección femenina continúa siendo el principal segmento del negocio textil europeo. Durante los primeros cinco meses del año, las importaciones comunitarias de ropa femenina confeccionada alcanzaron aproximadamente los 9.500 millones de euros.
Las prendas masculinas quedaron muy por detrás. Las importaciones de ropa para hombre descendieron un 14%, hasta situarse en torno a 6.200 millones de euros durante el mismo periodo.
El comportamiento de ambos segmentos muestra una transformación significativa de la demanda europea y condiciona también la estrategia de exportadores como Marruecos, Turquía, Bangladesh o China.
El crecimiento del sector textil marroquí se inscribe dentro de una estrategia económica más amplia de Rabat para convertirse en centro de producción próximo al mercado comunitario. Además del textil, Marruecos ha ampliado durante los últimos años su presencia en sectores como la automoción, componentes industriales, agricultura y aeronáutica.
La cercanía con España y Francia permite a las empresas instaladas en Marruecos transportar mercancías hacia Europa en plazos mucho menores que los proveedores asiáticos, una ventaja que ha ganado importancia desde las perturbaciones sufridas por las cadenas de suministro mundiales.
Para la industria europea, sin embargo, el crecimiento de la producción marroquí supone también una mayor presión competitiva sobre empresas y trabajadores comunitarios, especialmente en los países del sur de Europa con tradición textil.