
El descontento con el Gobierno federal alemán sigue aumentando y ya afecta de lleno a sus propias bases electorales. Según el último Deutschlandtrend de la cadena pública ARD, más de la mitad de los votantes de la Unión (CDU-CSU) se declara insatisfecha con la gestión del Ejecutivo, un deterioro abrupto si se compara con los datos de hace apenas medio año.
En enero, el 51% de los votantes de la Unión afirma estar «poco» o «nada satisfecho» con el trabajo del Gobierno, frente al 53% registrado en diciembre. Aunque la cifra baja ligeramente, el desplome es evidente en perspectiva: en junio de 2025, el 82% de estos electores se mostraba satisfecho y sólo un 14% expresaba rechazo. En apenas siete meses, la insatisfacción se ha disparado hasta el 51%.
La situación es aún más grave entre los votantes del Partido Socialdemócrata (SPD). Ya en junio de 2025, un 31% se mostraba descontento. En diciembre, el porcentaje alcanzó el 74% y, aunque en enero baja levemente, sigue siendo altísimo, con un 67% de insatisfechos.
En el conjunto de la población, el diagnóstico es demoledor: sólo uno de cada cinco alemanes (20%) aprueba la labor del Gobierno, mientras que el 78% la suspende. A pesar de ello, el panorama electoral apenas se mueve. La Unión sube un punto hasta el 28%, el SPD baja otro y se queda en el 13%, mientras que AfD, Verdes y La Izquierda permanecen estables.
El pesimismo se extiende también a la percepción general del país. Sólo el 13% de los encuestados considera que la situación en Alemania invita al optimismo, frente a un 84% que ve el futuro con preocupación. El 79% califica la situación económica como mala, una visión casi unánime entre los votantes de AfD, donde el porcentaje alcanza el 94%.
La fragilidad política del Ejecutivo se refleja además en las expectativas sobre su continuidad. El 45% de los encuestados cree que la coalición de gobierno se romperá a lo largo de este año, frente a un 48% que piensa que logrará aguantar, una diferencia mínima que evidencia la pérdida de confianza en la estabilidad institucional.
En el plano de los liderazgos, los datos tampoco son alentadores. Una amplia mayoría de los ciudadanos se muestra insatisfecha con el canciller Friedrich Merz: el 74% suspende su gestión. Por su parte, la copresidenta de Los Verdes, Franziska Brandner, sigue siendo prácticamente desconocida para la población: sólo el 35% afirma saber quién es. Entre quienes la conocen, el rechazo es abrumador, con un 75% de opiniones negativas.
La encuesta también recoge la percepción sobre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sólo el 12% de los alemanes se declara satisfecho con él, frente a un 70% que se muestra «nada satisfecho». La excepción se da entre los votantes de AfD, donde el 39% expresa una valoración positiva, muy por encima del respaldo registrado entre electores de la Unión (7%) o de Los Verdes, donde el rechazo es prácticamente total.