
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha decidido endurecer la legislación en materia de seguridad y orden público tras los violentos disturbios protagonizados por grupos de extrema izquierda en la ciudad de Turín, que dejaron alrededor de 100 agentes heridos durante enfrentamientos con manifestantes.
La ofensiva legislativa del Gobierno llega después de la difusión masiva en redes sociales de imágenes especialmente graves, en las que se observa a policías siendo pateados en el suelo y golpeados con martillos durante las protestas contra el desalojo del centro social anarquista Askatasuna, ocupado de forma ilegal desde hace años. El Ejecutivo considera que estas escenas han puesto de manifiesto el grado de radicalización de ciertos entornos antisistema y la necesidad de dotar a las fuerzas de seguridad de mayores herramientas legales.
El nuevo paquete de seguridad, que será debatido esta semana, contempla un endurecimiento contra los delitos con arma blanca, así como el refuerzo de la denominada «protección procesal» para los agentes que empleen la fuerza en situaciones de legítima defensa, un punto clave ante el aumento de agresiones contra policías.
El vicepresidente del Gobierno y ministro de Infraestructuras, Matteo Salvini, defendió que las medidas deben ir más allá e incluir un freno a la acogida de menores extranjeros no acompañados, la suspensión de las reagrupaciones familiares y «otras decisiones concretas y de sentido común» para garantizar la seguridad tanto de los agentes como de los ciudadanos que respetan la ley.
Meloni afirmó que el paquete, abordado en una cumbre gubernamental celebrada este lunes, tiene como objetivo «garantizar la seguridad de los ciudadanos y el mantenimiento del orden público». La primera ministra aseguró además que buscará una colaboración institucional con la oposición, apelando a una respuesta común frente a la violencia política.
En la misma línea se expresó el vicepresidente y ministro de Exteriores, Antonio Tajani, quien calificó a los manifestantes de Turín como «niños malcriados y cobardes matones de los centros sociales». A su juicio, el paquete de seguridad «es el mejor antídoto para frenar de inmediato el intento de la extrema izquierda de devolver la violencia a las calles de las ciudades italianas».
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, comparecerá este martes, 3 de febrero, para informar oficialmente sobre los disturbios. El Consejo de Ministros tiene previsto votar el paquete de seguridad el miércoles 4, en lo que el Gobierno presenta como un punto de inflexión frente a la violencia callejera de signo ideológico.