Se veía venir, pero el probable futuro canciller alemán tras las elecciones de este domingo, el democristiano Friedrich Merz, lo hizo explícito justo antes de las elecciones: Europa debe prepararse para seguir su camino sin Estados Unidos. Es una situación insólita después de ochenta años de «protectorado» americano.
«Debemos prepararnos ante la posibilidad de que Donald Trump ya no mantenga incondicionalmente el compromiso de defensa mutua de la OTAN», declaró Merz, líder de la CDU, en una entrevista en la televisión alemana ZDF. «Por eso, en mi opinión, es crucial que los europeos hagamos los mayores esfuerzos posibles para garantizar que al menos seamos capaces de defender el continente europeo por nosotros mismos«, añadió.
Con estas palabras, Merz no hacía más que reaccionar a una «septimana horribilis» para los europeos en la que Donald Trump cargó contra el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, al que llamó «dictador». Además, Estados Unidos mantuvo conversaciones directas con Rusia en Arabia Saudí sin la participación de la UE o Ucrania, y la semana anterior el vicepresidente Vance había declarado que la principal amenaza para Europa no procede de Rusia o China, sino de los propios líderes europeos.
Merz dudó, asimismo, de que Trump activara el Artículo 5 de la carta de la OTAN en caso de un ataque a un Estado miembro. «No apostaría todo lo que tengo a ninguna pregunta que me hagan, y ciertamente no a esta». También indicó que una alternativa para Alemania sería entrar en una nueva alianza con Francia y el Reino Unido, ambas potencias nucleares, para garantizar la defensa mutua. Esto aseguraría que Alemania permanezca bajo el llamado «paraguas nuclear» para disuadir a posibles agresores.
Merz señaló que el presidente francés, Emmanuel Macron, ya había extendido anteriormente una oferta similar a Alemania en varias ocasiones, pero que el gobierno nunca había tomado una decisión en un sentido u otro.
En mayo se celebrará el 70 aniversario de la adhesión de Alemania a la OTAN, pero Merz no está seguro de que haya algo que celebrar. «¿Seguirán estando allí los estadounidenses? Hace ocho semanas no me habría atrevido a hacer esta pregunta, pero hoy tenemos que responderla», afirmó.
Merz ya había expresado durante la campaña sus reservas sobre el futuro de Estados Unidos: «Espero que siga siendo una democracia y no se deslice hacia un sistema populista autoritario«, dijo.