Su liderazgo se hunde
Merz se hunde al mínimo de popularidad y ya es el canciller más rechazado en la Alemania moderna: sólo el 13% de los alemanes aprueba su gestión
Merz se hunde al mínimo de popularidad y ya es el canciller más rechazado en la Alemania moderna: sólo el 13% de los alemanes aprueba su gestión
Friedrich Merz. Europa Press.
Por LGI
28 de septiembre de 2026

El canciller alemán, Friedrich Merz, atraviesa el momento más delicado desde su llegada al poder. Apenas un 13% de los alemanes se declara satisfecho con su gestión, el peor resultado registrado para un jefe de Gobierno en ejercicio desde que el instituto Infratest dimap realiza el DeutschlandTrend para la televisión pública ARD.

Frente a ese 13%, un 84% asegura estar insatisfecho con su trabajo. La coalición entre la CDU/CSU y el Partido Socialdemócrata tampoco sale mejor parada: sólo un 15% valora positivamente la actuación del Ejecutivo y el 84% expresa su descontento.

La caída ha sido vertiginosa. En junio de 2025, pocas semanas después de asumir la Cancillería, Merz todavía contaba con un 39% de satisfacción. Quince meses después, ese porcentaje se ha reducido hasta prácticamente una tercera parte. El 13% constituye el mínimo registrado por el DeutschlandTrend para un canciller desde el comienzo de sus mediciones en 1997.

El Politbarometer de ZDF publicado esta misma semana confirma el deterioro. Sólo el 17% considera que Merz está realizando un buen trabajo, frente a un 79% que lo valora negativamente. Además, el 65% de los encuestados cree que no llegará como canciller a las próximas elecciones federales previstas para 2029.

El semanario británico The Economist ha llegado a definirlo como el «canciller zombi»: políticamente debilitado hasta niveles inéditos, pero todavía sin un sucesor dispuesto o capaz de apartarlo.

La CDU queda fuera de un Parlamento regional por primera vez

El desplome personal de Merz coincide con una sucesión de resultados históricos —por negativos— para la Unión Demócrata Cristiana (CDU). El pasado 20 de septiembre, la formación obtuvo únicamente un 4,9% de los votos en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, quedándose por debajo del umbral necesario para entrar en el Parlamento regional.

Fue la primera vez que la CDU quedó fuera de un Landtag desde la fundación de la República Federal de Alemania.

AfD se convirtió allí en la primera fuerza con un 38,2%, seguida del SPD, con un 35,5%. La propia CDU terminó relegada detrás de La Izquierda y Los Verdes. Merz calificó públicamente el resultado de «desastre», aunque rechazó las especulaciones sobre una posible dimisión.

AfD obtiene el 43,8% en Sajonia-Anhalt

El golpe en Mecklemburgo llegó apenas dos semanas después de otro resultado devastador para los democristianos. En las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, AfD consiguió el 43,8% de los segundos votos, mientras la CDU se hundió hasta el 17,2%, perdiendo prácticamente 20 puntos respecto a 2021. La formación de Merz quedó así a más de 26 puntos de AfD. La tendencia se repitió en Berlín.

La CDU obtuvo allí el 18,8%, nueve puntos y medio menos que en las anteriores elecciones, mientras La Izquierda ganó con el 25,7%. AfD alcanzó el 16,3%, su mejor resultado histórico en la capital. Reuters señala que responsables de campaña de la propia CDU reconocieron que algunos votantes les decían directamente que no apoyarían al partido mientras Merz siguiera teniendo influencia.

AfD supera a la CDU también a nivel nacional

La crisis ya no se limita a los estados orientales. En la última encuesta nacional del ARD-DeutschlandTrend, AfD aparece con el 27% de intención de voto, seis puntos por encima de la CDU/CSU, que se sitúa en el 21%.

El SPD cae hasta el 13%, mientras Los Verdes alcanzan el 15% y La Izquierda el 12%. El último Politbarometer de ZDF dibuja una situación similar: AfD alcanza el 28% frente al 21% de la CDU/CSU. Son fotografías demoscópicas del momento y no una previsión del resultado de unas futuras elecciones.

Nadie da todavía el paso para sustituirlo

Pese a los malos resultados, Merz permanece al frente del Gobierno. Una de las razones es institucional. La Constitución alemana establece que el Bundestag no puede simplemente destituir al canciller: para aprobar una moción de censura constructiva, una mayoría absoluta debe elegir simultáneamente a un sucesor. Tampoco existe por ahora un acuerdo dentro de la CDU para reemplazarlo.

Entre los nombres mencionados en la prensa alemana figura Hendrik Wüst, presidente de Renania del Norte-Westfalia, aunque afrontará sus propias elecciones regionales el próximo abril. Convocar elecciones federales anticipadas tampoco resulta una opción atractiva para los partidos gobernantes mientras AfD encabeza las encuestas.

Merz promete seguir adelante

El canciller insiste en que no piensa abandonar. Después de las derrotas del 20 de septiembre anunció que continuará impulsando el paquete de reformas económicas, fiscales y de pensiones acordado por su Gobierno durante el verano.

El problema es que la coalición dispone de un margen parlamentario reducido y el propio SPD muestra resistencias a partes de la reforma de las pensiones. Reuters señala que los resultados regionales han aumentado esas tensiones y debilitado todavía más la capacidad del canciller para imponer su agenda.

Alemania afronta así una situación política poco habitual: un canciller hundido hasta el mínimo histórico de la principal serie de popularidad del país, una CDU golpeada elección tras elección y una AfD que lidera actualmente las encuestas nacionales, pero sin una mayoría parlamentaria preparada para sustituir inmediatamente a Merz.

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