La Comisión Europea ha despedido a Henrik Hololei, antiguo director general de Transportes, tras concluir un expediente disciplinario por su presunta implicación en la trama de sobornos de Qatar destinada a influir en decisiones estratégicas de la Unión Europea. La decisión, adoptada bajo el mandato de Ursula von der Leyen, confirma que el escándalo del Qatargate sigue teniendo consecuencias internas en las instituciones comunitarias.
Hololei, de nacionalidad estonia, ya había sido apartado de sus funciones cuando en 2024 fue investigado por la OLAF. El órgano anticorrupción europeo analizó la posible recepción de regalos por parte de Qatar a cambio de facilitar información sensible sobre las relaciones entre Bruselas y el emirato, en pleno contexto de presión diplomática y económica del país del Golfo.
Aunque la investigación de OLAF no logró acreditar de forma concluyente la comisión de un delito penal, sí detectó incumplimientos graves de las obligaciones profesionales del alto funcionario y recomendó a la Comisión evaluar el caso conforme al Estatuto del Funcionario de la UE. Ese análisis interno es el que ha desembocado ahora en el despido.
La vicepresidenta comunitaria responsable de Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, confirmó en rueda de prensa que el Ejecutivo europeo había cerrado un procedimiento disciplinario contra «un alto miembro del equipo» por haber vulnerado las normas, aunque evitó facilitar detalles o identificar públicamente al afectado.
Sin embargo, fuentes europeas confirman que se trata de Hololei y que su salida será inminente, previsiblemente a mediados de febrero, con un periodo de transición reducido para garantizar el relevo en la dirección general. La decisión busca cerrar uno de los episodios más incómodos para Bruselas desde que estalló el Qatargate, el mayor escándalo de corrupción que ha sacudido a las instituciones europeas en décadas.