
Utrecht vuelve a sufrir un episodio de violencia ligado al sistema de asilo. La noche del viernes 19 de septiembre una mujer fue apuñalada en el distrito de Overvecht por un solicitante de asilo de 18 años. La víctima resultó herida pero se encuentra fuera de peligro, mientras que el agresor fue detenido al día siguiente.
El ataque se produce en un contexto de creciente preocupación en Países Bajos tras el reciente asesinato de Lisa de Abcoude, también cometido por un solicitante de asilo, que ha puesto en el centro del debate público la inseguridad vinculada a este colectivo.
La alcaldesa de Utrecht, Sharon Dijksma, admitió en un escrito dirigido al ayuntamiento que los municipios no pueden gestionar solos la situación. «Me preocupa profundamente que en Utrecht, pero también en otros municipios, estemos entrando en una espiral descendente», denunció.
Dijksma reclamó al Gobierno central mayores recursos e instalaciones adecuadas para gestionar a solicitantes de asilo conflictivos o con antecedentes delictivos. Subrayó que la falta de medios está agravando un problema que ya afecta de lleno a la convivencia en la ciudad.
Los incidentes se repiten especialmente en la zona de Bollendak, junto a la estación central, donde se acumulan apuñalamientos, peleas y robos que generan inseguridad entre los residentes y los viajeros.
La alcaldesa exigió a La Haya una reacción contundente. «Es crucial que, además de proporcionar un alojamiento adecuado y suficiente, también controlemos a los extranjeros problemáticos y delincuentes, ya que representan un peligro no sólo para los demás residentes en los albergues, sino también para la sociedad en su conjunto», incidió.