
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha respondido al primer ministro de Polonia, Donald Tusk, tras volver a atacar al país magiar por defender la paz en Ucrania.
«Lo hace porque está en serios aprietos en su país. Su partido perdió las elecciones presidenciales, su Gobierno es inestable y va por detrás en las encuestas. Junto con Manfred Weber (líder del PP Europeo), se ha convertido en uno de los belicistas más vehementes de Europa; sin embargo, su política bélica está fracasando: Ucrania se está quedando sin fondos europeos y el pueblo polaco está harto de la guerra. No puede cambiar de rumbo porque ha convertido a Polonia en un vasallo de Bruselas».
«Ahora está preso del pánico, persiguiendo a sus oponentes políticos y criticando la postura pacifista de Hungría en un intento por desviar la atención de sus propios problemas internos. Es lamentable», ha agregado Orbán en un mensaje en la red social X.
«La histórica amistad entre Hungría y Polonia merece algo mejor. No puedo ni quiero apoyar la beligerancia de Tusk. Hungría sigue un camino diferente: el de la paz. El pueblo húngaro se niega a convertirse en vasallo de Bruselas. Es hora de que el Sr. Tusk lo acepte y se ocupe de sus propios asuntos», ha concluido.