
El Gobierno británico ha prohibido la entrada en el país de la influencer estadounidense Valentina Gómez días antes de su participación prevista en un acto en Londres, en una decisión que vuelve a poner en el centro del debate los límites de la libertad de expresión en Europa.
El Ejecutivo, a través de la ministra del Interior, Shabana Mahmood, ha argumentado que la presencia de Gómez «no sería beneficiosa para el interés público», aludiendo a supuestos riesgos de seguridad y acusaciones de extremismo.
La influencer iba a intervenir el próximo 16 de mayo en un acto organizado por el activista Tommy Robinson, en un evento que ya había generado polémica en el panorama político británico.
La decisión resulta especialmente controvertida porque Gómez había recibido inicialmente autorización electrónica de viaje, que fue posteriormente revocada tras la presión de sectores políticos y grupos de presión.
Desde el Gobierno se insiste en que la libertad de expresión «no ampara la promoción del odio», una formulación que, para muchos críticos, se ha convertido en una herramienta cada vez más utilizada para limitar discursos incómodos en el espacio público europeo.
Gómez, conocida por sus posiciones críticas hacia el islam, ha construido una fuerte presencia en redes sociales a través de intervenciones provocadoras que han generado tanto apoyo como rechazo.
Tras conocerse la prohibición, reaccionó con desafío: aseguró que intentará entrar en el país «por otras vías» y denunció lo que considera un intento de silenciar sus ideas. «Pueden prohibirme, pero no pueden prohibir la verdad», afirmó en redes sociales.
El veto ha sido respaldado por organizaciones como el Consejo Musulmán de Reino Unido, así como por representantes políticos que consideran que su presencia podría aumentar la tensión social.