
Ya es una realidad. Suecia ha puesto en marcha una reforma migratoria que endurece los requisitos para reagrupar a familiares y obliga, como norma general, a determinados residentes con permiso temporal a acreditar dos años de residencia legal antes de poder traer a sus familiares. Las nuevas disposiciones entraron en vigor este mes de octubre, tras su aprobación por el Parlamento sueco, y amplían los supuestos en los que se exige demostrar capacidad económica para mantener a quienes desean instalarse en el país.
La reforma afecta a los inmigrantes que solicitan permisos de residencia por vínculos familiares y a quienes ya viven en Suecia y quieren reunirse con sus familiares. El Gobierno ha adaptado las condiciones a los mínimos permitidos por la legislación europea, con el objetivo de endurecer los requisitos aplicables a la inmigración familiar.
Una de las principales novedades establece que el inmigrante que actúa como referencia en Suecia deberá haber residido legalmente en el país durante dos años antes de solicitar la reagrupación familiar, siempre que disponga de un permiso temporal y no concurra alguna de las excepciones previstas.
La medida no se aplica de manera idéntica a todos los residentes. Los titulares de permisos de trabajo, investigadores, estudiantes de doctorado y determinadas categorías de trabajadores altamente cualificados están sujetos a normas específicas.
La reforma refuerza también el requisito de manutención. Quienes soliciten que sus familiares se reúnan con ellos deberán demostrar que disponen de ingresos suficientes para cubrir sus necesidades y los gastos de alojamiento. El importe exigido depende de la composición del hogar y del coste de la vivienda.
Además, la obligación económica se extiende a las solicitudes de renovación de determinados permisos de residencia, mientras que anteriormente se examinaba principalmente en la solicitud inicial. En estos procedimientos, la Agencia Sueca de Migraciones podrá tener en cuenta, por regla general, los ingresos del familiar que solicita la prórroga si los recursos de la persona residente en Suecia son insuficientes.
La reforma contempla asimismo requisitos específicos para determinadas categorías de familiares y permisos, incluidas algunas situaciones relacionadas con residentes de larga duración en otros países de la Unión Europea. Las condiciones varían según el estatus de la persona que ya vive en Suecia y el tipo de autorización solicitada.
La nueva normativa incorpora también medidas transitorias para determinados jóvenes que obtuvieron permisos de residencia cuando eran menores de edad. Estos podrán solicitar una prórroga por vínculos familiares con sus padres incluso después de cumplir los 18 años, bajo las condiciones establecidas.
Hasta el 31 de diciembre de 2027, algunos jóvenes que hayan recibido una resolución firme de expulsión podrán solicitar un permiso por motivos familiares desde Suecia, sin tener que abandonar primero el país. También se abre temporalmente esa posibilidad para solicitar determinados permisos de trabajo o estudios, siempre que se cumplan los requisitos correspondientes.