El Ministerio del Interior británico pretende recurrir la decisión
Un inmigrante condenado a ocho años por violar a una mujer dormida logra quedarse en Reino Unido tras alegar que «ha aprendido la lección»
Un inmigrante condenado a ocho años por violar a una mujer dormida logra quedarse en Reino Unido tras alegar que «ha aprendido la lección»
Policía Metropolitana. Redes sociales
Por LGI
21 de agosto de 2026

Un ciudadano italiano condenado a ocho años de prisión por violar a una mujer que se encontraba dormida y bajo los efectos del alcohol ha conseguido frenar su expulsión de Reino Unido después de que un tribunal de inmigración concluyera que actualmente no representa una amenaza suficientemente grave para la seguridad pública.

El condenado, Hendrix Ekwen, de 34 años, cometió la violación en 2017 y durante años rechazó asumir la responsabilidad por el ataque. Sólo durante el procedimiento migratorio terminó admitiendo plenamente que había violado a la víctima y aseguró ante el tribunal que «había aprendido la lección».

La decisión ha provocado una fuerte reacción política en Reino Unido y ha vuelto a abrir el debate sobre las dificultades para expulsar a delincuentes extranjeros condenados por delitos de extrema gravedad. El Ministerio del Interior británico ya ha anunciado su intención de recurrir el fallo.

Violó a la mujer mientras estaba dormida

Ekwen llegó a Reino Unido desde Italia en 2009, cuando tenía 18 años, para reunirse con familiares que residían en el noreste del país. La agresión ocurrió en 2017. Según los hechos examinados durante el procedimiento, Ekwen y otro hombre habían estado bebiendo con un grupo de amigos. La víctima terminó posteriormente en una vivienda con ambos y mantuvo inicialmente relaciones consentidas con el otro hombre antes de quedarse dormida.

La mujer despertó después y descubrió que Ekwen estaba manteniendo relaciones sexuales con ella sin su consentimiento. Ordenó a ambos hombres que abandonaran el lugar y posteriormente denunció los hechos ante la Policía.

El tribunal describió posteriormente el ataque como «atroz» y subrayó la especial vulnerabilidad de la víctima, que se encontraba intoxicada y dormida. Ekwen fue condenado por la violación en el Tribunal de la Corona de Newcastle y terminó recibiendo una pena de ocho años de prisión.

Pasó años negando la violación y culpando a la víctima

Pese a la condena, el italiano continuó durante años sin aceptar completamente su responsabilidad. Las evaluaciones penitenciarias resultaron especialmente contundentes. Un informe señalaba que presentaba un elevado riesgo de causar daños graves a mujeres y destacaba problemas relacionados con su «sentido de derecho sexual» y su falta de empatía hacia la víctima.

Durante fases anteriores del procedimiento, Ekwen llegó a minimizar los hechos y sostuvo que había interpretado incorrectamente determinadas señales. Su posición cambió posteriormente.

Ante el tribunal de inmigración terminó reconociendo que lo que había hecho constituía una violación, admitió el daño causado a la mujer y sostuvo que había «aprendido la lección». También declaró que no quería ser conocido como «ese tipo de persona».

El tribunal considera que ya no representa una amenaza suficientemente grave

La jueza Rebecca Pickering tuvo en cuenta ese cambio de actitud para valorar el riesgo actual del condenado. Entre otros elementos, consideró su evolución durante los años posteriores al delito, su comportamiento en prisión y sus esfuerzos de rehabilitación.Ekwen había estudiado formación relacionada con el entrenamiento deportivo y participado en actividades como el fútbol.

La magistrada concluyó finalmente que el Ministerio del Interior no había demostrado que el italiano representara en la actualidad una «amenaza genuina, presente y suficientemente grave» para la seguridad pública, requisito relevante en el régimen jurídico aplicable a su expulsión. El tribunal permitió por tanto su recurso contra la deportación.

El historial incluía cinco episodios de violencia doméstica

El delito sexual no era el único elemento que Interior había presentado contra Ekwen.Las autoridades también hicieron referencia a cinco episodios anteriores de violencia doméstica registrados entre 2012 y 2014, así como a una condena menor relacionada con posesión de cannabis en 2015.

Aun así, el tribunal consideró que la información disponible no acreditaba que siguiera constituyendo en el presente el nivel de amenaza necesario para justificar su expulsión conforme a las normas aplicables.

El resultado es que, por ahora, un extranjero condenado a ocho años por una violación podrá permanecer en Reino Unido, aunque el Gobierno todavía puede intentar revertir judicialmente el fallo.

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