
Un inmigrante kuwaití de 28 años, Ayman Al-Shammari, ha sido declarado culpable de violar a una joven de 26 años a la que conoció durante una noche de fiesta en Taunton, en el condado británico de Somerset. El acusado, que permanece en prisión preventiva a la espera de conocer su condena, también está reclamado por las autoridades de Austria por presuntos delitos de terrorismo, según ha publicado el diario británico Daily Mail.
Al-Shammari fue declarado culpable este viernes por un jurado del Tribunal de la Corona de Bristol, que emitió un veredicto mayoritario de diez votos frente a dos. El juez Euan Ambrose le advirtió de que debía prepararse para ingresar en prisión y fijó para el próximo 27 de noviembre la vista en la que se determinará la pena.
El caso ha adquirido una dimensión internacional después de conocerse que el acusado también se enfrenta a un procedimiento de extradición solicitado por Austria. La Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) británica confirmó que sus agentes lo detuvieron en relación con las investigaciones por los presuntos delitos cometidos en territorio austríaco. El procedimiento continúa abierto y su próxima fase está prevista para el mes que viene.
Según la documentación judicial, Al-Shammari también utiliza el alias de Ayman Sabawi Aiman y permanece encarcelado en Belmarsh ante el temor de que pudiera fugarse si quedara en libertad bajo fianza. En una comparecencia ante el Tribunal de Magistrados de Westminster, negó estar implicado en actividades terroristas y aseguró que le habían comunicado que los cargos contra él en Austria habían sido archivados. Sin embargo, el proceso de extradición sigue adelante.
La investigación por violación se remonta a noviembre del pasado año, cuando el acusado conoció a la víctima durante la celebración del cumpleaños de esta en un pub de Taunton. Ambos acudieron posteriormente a una discoteca y mantuvieron relaciones sexuales consentidas en una primera ocasión. Después continuaron comunicándose mediante Snapchat, con ayuda del traductor de Google.
La noche del 25 de noviembre, Al-Shammari acudió al domicilio de la joven después de que esta rechazara salir con él. La mujer le permitió quedarse en el sofá, pero el acusado terminó entrando en su habitación. Según la Fiscalía, las relaciones sexuales comenzaron de manera consentida, aunque la víctima empezó a sentirse incómoda y le pidió que parara. El hombre continuó pese a sus negativas.
La joven consiguió desbloquear su teléfono y grabó dos vídeos durante la agresión. En el primero, registrado a las 2.19 horas, se escucha cómo rechaza mantener relaciones sexuales. En el segundo, de algo más de un minuto, expresa repetidamente su dolor y termina sollozando. Las grabaciones fueron reproducidas ante el jurado durante el juicio.
El fiscal Simon Burns sostuvo que las imágenes demostraban que la mujer estaba llorando, se resistía y no prestaba su consentimiento. La víctima también intentó arañar al acusado para detenerlo.
Tras los hechos, Al-Shammari se duchó y preguntó a la joven si se encontraba bien. Ella respondió negativamente y él abandonó la vivienda. Posteriormente le envió dos fotografías y un mensaje en árabe en el que preguntaba si le gustaba su comportamiento sexual. La mujer no contestó y llamó a la Policía a las 3.55 horas.
Durante el juicio, el acusado negó la violación y aseguró que las relaciones habían terminado cuando ella manifestó que sentía dolor. También afirmó que ambos se habían despedido en buenos términos. Sin embargo, el jurado consideró acreditada su culpabilidad.
La investigación también ha suscitado interrogantes sobre cómo y cuándo entró en territorio británico y sobre la naturaleza de las acusaciones que pesan contra él en Austria. David McKelvey, antiguo inspector jefe de Scotland Yard, reclamó explicaciones al Ministerio del Interior por las implicaciones de seguridad del caso.