
Detenidos tres inmigrantes en Brighton acusados de violar a una mujer en la playa mientras uno de ellos grababa los hechos, en un caso que se está juzgando actualmente en el Tribunal de la Corona de Hove.
El proceso judicial, que se prevé se prolongue durante varias semanas, sienta en el banquillo a Karin Al-Danasurt, de 20 años, así como a Abdulla Ahmadi, de 26, e Ibrahim Alshafe, de 25. Los tres, solicitantes de asilo, se enfrentan a diversos cargos relacionados con una presunta agresión sexual ocurrida la madrugada del 4 de octubre de 2025. Todos han negado las acusaciones.
Según expuso la fiscal Hanna Llewellyn-Waters ante el jurado, la denunciante habría sido sometida a repetidos abusos con fines de satisfacción sexual por parte de los acusados. La acusación sostiene que la mujer se encontraba bajo los efectos del alcohol y prácticamente incapacitada, hasta el punto de no poder mantenerse en pie por sí sola.
De acuerdo con el relato presentado en sala, dos de los acusados habrían llevado a la víctima hasta una zona apartada, detrás de una caseta en la playa, donde presuntamente la agredieron sexualmente en varias ocasiones. Mientras tanto, el tercer implicado habría estado grabando lo sucedido y, posteriormente, habría compartido esos vídeos.
Las pruebas forenses, siempre según la acusación, vinculan el ADN de Ahmadi y Alshafe con las muestras recogidas durante el examen médico de la víctima, mientras que los resultados relacionados con Al-Danasurt no serían concluyentes. Aun así, la Fiscalía sostiene que este último era plenamente consciente de lo que estaba ocurriendo.
Durante la investigación, el propio Al-Danasurt llegó a sugerir a los agentes que visualizaran los vídeos grabados, asegurando que las imágenes demostrarían su inocencia. Sin embargo, el tribunal ha informado al jurado de que dicho material será examinado en el transcurso del juicio.
El testimonio de la denunciante describe una agresión especialmente violenta, en la que asegura haber sido golpeada, escupida y sujetada por el cuello mientras los implicados se reían. Tras lo ocurrido, logró abandonar la playa arrastrándose, según la Fiscalía, y fue captada por cámaras de seguridad en compañía de uno de los acusados.
Las imágenes también habrían registrado cómo uno de los procesados utilizó una aplicación de traducción en su teléfono para pedirle que desbloqueara el suyo, en un contexto que la acusación interpreta como una interacción no consentida.
La jueza Christine Henson advirtió al jurado de que no deben restar credibilidad al testimonio de la mujer por el hecho de haber consumido alcohol o sustancias, recordando que las víctimas de agresiones sexuales pueden no relatar los hechos de forma ordenada o lineal debido al trauma.
También se ha puesto de relieve que los tres acusados ya se conocían antes de los hechos y que estaban alojados en el mismo establecimiento gestionado por el Ministerio del Interior británico. Uno de ellos abandonó dicho alojamiento al día siguiente de lo sucedido sin autorización y fue detenido posteriormente en otra ciudad.
Asimismo, el tribunal ha escuchado que dos de los procesados habían llegado al Reino Unido en una embarcación meses antes de los hechos, mientras que el tercero lo había hecho aproximadamente un año antes. La investigación continúa mientras el jurado analiza todas las pruebas presentadas.