
Motín en un centro de inmigrantes ilegales en Grecia. Los disturbios estallaron la noche del miércoles al jueves en un recinto del norte del país, donde se encontraban alojados unos 750 extranjeros, según confirmaron fuentes policiales.
El balance oficial deja dos policías heridos y 30 inmigrantes detenidos tras los enfrentamientos. Según fuentes del gobierno griego, los agentes fueron atacados con violencia: uno de ellos recibió el impacto de una piedra y otro sufrió una mordedura en la mano. Ambos necesitaron asistencia médica.
La policía aseguró que «la situación fue controlada tras la intervención de las fuerzas de seguridad». Este episodio se produce en un contexto marcado por el endurecimiento de la legislación migratoria griega. Desde este verano, Grecia permite la detención de inmigrantes hasta 24 meses e impone penas de prisión de entre dos y cinco años por entrada o estancia ilegal. Además, quienes ven rechazada su solicitud de asilo se enfrentan a penas de cárcel obligatorias.