
Un inmigrante gazatí que entró como refugiado en los Países Bajos está siendo juzgado en Groningen por la violación de una joven de unos 20 años y la tentativa de violación de otra mujer de la misma edad, ocurridas en agosto de 2023.
El acusado, de 34 años y solicitante de asilo desde hace tres años, compareció ante el tribunal de Groningen donde el Ministerio Público (OM) solicitó una condena de cuatro años de prisión. Según la fiscalía, las pruebas de ADN coinciden con el imputado y sitúan los hechos en la noche en que las dos víctimas fueron agredidas sexualmente.
El hombre niega haber tocado a las mujeres contra su voluntad. En su declaración ante el juez aseguró que sólo pretendía ayudarlas: una de ellas estaba muy ebria y con ampollas en los pies. Su abogado defensor argumentó que existe una grave barrera idiomática, ya que el acusado no habla neerlandés ni inglés, lo que habría impedido una comunicación clara durante los hechos y en el propio juicio.
Durante la vista oral, el gazatí vinculó su situación personal con el conflicto en Oriente Medio. Afirmó: «Mi país lleva 70 años ocupado por Israel. Todo el mundo ve y oye lo que pasa allí. Nuestra casa fue bombardeada». Explicó que llegó a los Países Bajos buscando «seguridad y para trabajar para mi familia, no para pudrirme en un centro de asilo».
El caso se sigue con atención en los medios locales. El veredicto del tribunal está previsto para el próximo 21 de mayo. Hasta el momento no se ha hecho público el nombre del acusado, conforme a la práctica habitual en los Países Bajos en procesos penales en curso.