Un sacerdote ha muerto y otras cuatro personas han resultado heridas este jueves en un ataque con un arma blanca perpetrado por un ciudadano ucraniano de 31 años en el monasterio benedictino de Jaroslaw, en la región polaca de Podkarpacie (sur), según ha confirmado la Catedral de Rzeszow.
La Fiscalía polaca ha detallado que el asaltante ha entrado en los terrenos de la abadía a primera hora de la mañana, dirigiéndose a la zona de la cocina, donde ha atacado con un cuchillo a sus dos primeras víctimas.
Posteriormente, se ha dirigido a la iglesia, donde los fieles se reunían antes de la misa de las 10.00 de la mañana, hora local, ha informado. El hombre, que ha sido detenido en el lugar de los hechos, ha utilizado un cuchillo de la cocina para llevar a cabo los ataques, que han dejado cinco heridos, dos de ellos muy graves.
«Sus vidas corren peligro», ha advertido la Fiscalía, que ha explicado que este ciudadano ucraniano ha entrado en el país este mismo jueves a través de la frontera con Alemania, según informa la prensa polaca.
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha asegurado en una publicación en redes sociales que la investigación continúa y que el autor será castigado «con todo el rigor» de la ley polaca. «Comparto el dolor de los seres queridos de las víctimas de este brutal ataque», ha concluido.