La sentencia reconoció expresamente que los hechos cumple el delito de falsificación documental
Un tribunal de Berlín absuelve a un activista de extrema izquierda que falsificó cartas de AfD amparándose en la «libertad artística»
Un tribunal de Berlín absuelve a un activista de extrema izquierda que falsificó cartas de AfD amparándose en la «libertad artística»
Philipp Ruch. Redes Sociales.
Por LGI
16 de enero de 2026

Un tribunal de Berlín ha absuelto a un activista de extrema izquierda que falsificó y envió cartas atribuyéndolas al partido soberanista Alternativa para Alemania (AfD), utilizando su logotipo oficial y copiando las firmas de sus principales dirigentes, al considerar que los hechos pueden interpretarse como una acción satírica protegida por la libertad artística.

La sentencia, dictada el pasado 13 de enero por el Tribunal de Distrito de Tiergarten, reconoce expresamente que los hechos cumplen los requisitos del delito de falsificación documental, tipificado en el artículo 267 del Código Penal alemán. Sin embargo, la jueza concluye que la actuación del acusado queda cubierta por la libertad de creación artística.

Los hechos se remontan a noviembre de 2023, cuando el activista Philipp Ruch envió cartas falsas a nueve miembros de AfD haciéndose pasar por la dirección nacional del partido. En los documentos figuraban las firmas falsificadas de Alice Weidel y Tino Chrupalla, líderes de la formación, con el objetivo de dar apariencia de autenticidad a la maniobra.

En las misivas, Ruch instaba a los destinatarios a colaborar con las autoridades alemanas aportando «información relevante» que pudiera perjudicar al propio partido: extractos de chats internos, fotografías de armas, grabaciones de reuniones o cualquier material que pudiera utilizarse en procesos para ilegalizar AfD. Incluso prometía premios y la exención del pago de cuotas hasta finales de 2025 a quienes aportaran información «útil».

La operación formaba parte de una campaña política impulsada por el colectivo radical Zentrum für Politische Schönheit (Centro para la Belleza Política), fundado por el propio Ruch, conocido por acciones provocadoras dirigidas contra AfD y toleradas en numerosas ocasiones por las autoridades berlinesas.

La Fiscalía solicitó una multa de 7.200 euros al considerar probado el delito de falsificación. Sin embargo, durante el juicio, el acusado llegó a afirmar que lleva casi dos décadas utilizando firmas falsificadas en sus acciones políticas y acusó al tribunal de “robarle el alma” de su activismo si era condenado.

La jueza Regina Schlosser acabó dando la razón al activista, señalando que, aunque hubo falsificación, debe interpretarse como una «performance artística» y que AfD «debe aceptar la crítica artística».

La Fiscalía aún puede recurrir la sentencia. Por su parte, Ruch celebró públicamente el fallo y anunció que su colectivo seguirá utilizando firmas falsificadas en futuras acciones, un precedente que vuelve a poner en cuestión la neutralidad de la Justicia alemana cuando las víctimas son partidos incómodos para el consenso progresista dominante.

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