
Una joven de 19 años ha decidido hacer pública su identidad para denunciar una agresión sexual ocurrida en Reino Unido el 31 de agosto de 2024, según informaron fuentes judiciales y policiales de aquel país. Según publica Daily Mail, La víctima, identificada como Oliwia Zawislak, relató los hechos tras el proceso judicial que concluyó con la condena del acusado.
De acuerdo con la información presentada en el tribunal, el agresor, Abdolrahman Banafsha, un inmigrante ilegal iraní de 20 años que llegó al Reino Unido en patera y que siguió a la joven durante la madrugada cuando esta regresaba a su domicilio después de haber salido con familiares y amigas. El seguimiento se produjo durante varios minutos hasta que la víctima se desvió hacia una calle secundaria, donde fue interceptada.
Según la declaración de la denunciante, el acusado la abordó físicamente e intentó impedir que abandonara el lugar. La joven manifestó que trató de disuadirlo verbalmente y buscó ayuda en un establecimiento cercano, sin éxito al encontrarse cerrado en ese momento. Posteriormente, el agresor la condujo por la fuerza hasta el interior de una vivienda, donde se produjeron los hechos constitutivos de agresión sexual.
Durante el incidente, la víctima logró zafarse tras oponer resistencia física y abandonar el inmueble. La huida permitió que pudiera alertar a su entorno inmediato, lo que derivó en la intervención policial en las horas posteriores. El acusado fue detenido ese mismo día.
En el procedimiento judicial, el acusado se declaró culpable de dos cargos de agresión sexual, lo que fue aceptado por la Fiscalía. El tribunal valoró la existencia de un comportamiento persistente y premeditado, destacando elementos considerados de naturaleza depredadora en la conducta del condenado.
El juez encargado del caso señaló en la sentencia que los hechos constituyeron una experiencia de extrema gravedad para la víctima, subrayando el impacto psicológico prolongado que este tipo de delitos puede generar. La resolución judicial impuso una pena de 27 meses de internamiento en un centro para jóvenes infractores, a cumplir de manera simultánea por ambos cargos.
Además de la pena privativa de libertad, el condenado fue inscrito en el registro de delincuentes sexuales por un periodo de diez años. Durante ese tiempo, deberá cumplir con obligaciones de notificación a las autoridades respecto a su lugar de residencia. Las autoridades también indicaron que se evaluarán las medidas administrativas correspondientes tras el cumplimiento de la condena.