La modelo polaca Anna Aksamit, de 30 años, ha denunciado haber sido golpeada y casi violada en grupo por varios jóvenes en Milán, en un ataque ocurrido a plena luz del día en el distrito de Porta Romana.
La mujer, que se había trasladado a la capital lombarda hacía apenas unos meses, relató que fue seguida, acorralada y agredida físicamente por un grupo de entre seis y ocho jóvenes mientras caminaba por Via Livenza el pasado viernes, alrededor de las 14.00 horas.
Según explicó al diario italiano Il Corriere, todo comenzó cuando salió de un supermercado situado junto a su casa. En ese momento vio a un grupo de jóvenes bebiendo cerveza y tuvo una mala sensación.
«Iba a hacer la compra al supermercado que está justo al lado de mi casa. Acababa de salir. En un momento vi a este grupo de chicos, debían de ser seis, siete u ocho. Estaban bebiendo cerveza. Tuve una mala sensación de inmediato, así que cambié de camino para no cruzarme con ellos. Pero no sirvió de nada. Ya me habían señalado», relató.
Aksamit intentó alejarse, pero los jóvenes comenzaron a seguirla. Según su testimonio, la alcanzaron y empezaron a agredirla. La modelo sostiene que la intención del grupo era abusar sexualmente de ella.
«Me persiguieron, me alcanzaron y empezaron a tocarme», afirmó.
La situación no fue a más gracias a la intervención de un joven que pasaba por la zona y que, al escuchar sus gritos, acudió en su ayuda. Tras un breve forcejeo con el hombre que intentó defenderla, los agresores huyeron.
«Sin su intervención no sé qué me habría pasado. Me gustaría conocerlo o al menos saber su nombre. Le debo mucho y quiero agradecerle lo que hizo. Fue un gesto extraordinario, como el de un verdadero héroe», declaró la víctima.
La modelo ha contactado con el abogado Domenico Musicco y prevé presentar una denuncia formal ante la Policía. Debido a la rapidez del ataque, asegura que no recuerda con claridad los rostros de los agresores, aunque sí los describe como jóvenes delgados que llevaban botellas de cerveza.
Las consecuencias físicas del ataque siguen siendo visibles. Aksamit explicó que conserva marcas en el rostro y que tiene el ojo derecho hinchado y amoratado.
La joven también relató el fuerte impacto psicológico que le ha causado la agresión. «Pasé toda la noche llorando. No puedo parar. Tenía mucho miedo y, si me miro al espejo, veo que mi ojo sigue hinchándose por los golpes. Fueron momentos terribles. Un episodio que difícilmente podré olvidar», afirmó. Su abogado ha señalado que acudirán al hospital y formalizarán la denuncia ante las autoridades.