
Una mujer discapacitada de 93 años ha sido encontrada muerta en el interior de su vivienda en Toulouse (Francia), donde la Policía detuvo a un ciudadano sudanés de unos 30 años que se encontraba en situación irregular en el país.
Los hechos ocurrieron el domingo 27 de septiembre en el barrio de Minimes, detrás del complejo residencial de Bourbaki. Fueron los propios vecinos quienes alertaron a las fuerzas de seguridad después de escuchar durante un largo periodo gritos e insultos procedentes de la casa de la anciana. Cuando los agentes llegaron al domicilio, alrededor de las cinco de la tarde, encontraron el cuerpo sin vida de la mujer en el interior.
También localizaron allí a un hombre de unos 30 años que, de acuerdo con la información publicada por La Dépêche du Midi, se encontraba en un estado alterado y tuvo que ser reducido con dificultad por los policías. Uno de los agentes sufrió una lesión en el hombro durante la intervención.
Según varios testimonios recogidos por el periódico francés, el detenido estaba desnudo cuando fue arrestado. La Dépêche identifica al sospechoso como un ciudadano sudanés en situación irregular en Francia. La investigación deberá determinar ahora por qué se encontraba dentro de la vivienda de la víctima y cuál fue exactamente su participación en lo ocurrido.
El fiscal de Toulouse, David Charmatz, confirmó la apertura de una investigación por homicidio tras el hallazgo del cadáver. La Fiscalía desplazó al lugar a un magistrado de guardia para dirigir las primeras diligencias, mientras agentes de la Policía Judicial y especialistas de la Policía Científica permanecieron durante horas examinando la vivienda y sus alrededores.
Las autoridades mantienen abiertas distintas líneas de investigación y no han detallado públicamente todavía la causa exacta de la muerte.
La información conocida inicialmente tampoco permite concluir de forma definitiva que el detenido sea responsable del fallecimiento. La investigación deberá establecer las circunstancias concretas en las que murió la mujer y si existía algún tipo de relación previa entre ambos.
Medios franceses han informado posteriormente de que los investigadores analizan también la posibilidad de que se hubieran producido violencias sexuales, aunque esta cuestión forma todavía parte de las pesquisas y no existe por ahora una conclusión judicial definitiva.
La víctima era conocida desde hacía décadas entre los residentes de la zona. «Era la pequeña abuela del barrio», explicó uno de sus vecinos a La Dépêche du Midi después de conocer su muerte.
Otro hombre que reside en la vivienda contigua relató que conocía a la anciana desde su infancia y que los vecinos solían ayudarla con las tareas cotidianas. «Me vio nacer. Le hacíamos la compra», señaló.
Una vecina fue quien finalmente llamó a la Policía después de escuchar los gritos procedentes de la zona. Según relató, los sonidos se prolongaron durante varios minutos sin que inicialmente pudiera identificar con claridad de qué vivienda procedían.
La intervención movilizó a alrededor de una quincena de policías, incluidos agentes especializados en delincuencia organizada y criminalidad grave. El detenido permaneció bajo custodia policial mientras continuaban las diligencias para reconstruir lo sucedido dentro de la vivienda de la mujer.