Una operación policial internacional contra el tráfico ilícito de armas de fuego y las redes de tráfico de inmigrantes ha permitido incautar 2.823 armas pequeñas y ligeras, casi 400 granadas de mano y explosivos, así como más de 40.000 cartuchos de munición en Europa y Asia Central. El dispositivo, coordinado por Interpol, se ha saldado con 152 detenciones relacionadas con la posesión o el tráfico de armas y otros delitos, entre ellos el tráfico de inmigrantes, el narcotráfico y los robos.
La operación Trigger X se desarrolló entre el 22 de junio y el 5 de julio en 17 países, aunque sus resultados no se han conocido hasta el mes de octubre. Los datos, difundidos por Interpol ponen de manifiesto la dimensión de las redes dedicadas al comercio ilegal de armamento y la persistencia de arsenales procedentes de antiguos y actuales escenarios de conflicto.
Según la organización policial internacional, una parte importante de las armas intervenidas estaría vinculada a zonas afectadas por conflictos armados, entre ellas los Balcanes, Europa oriental y Nagorno-Karabaj. Las autoridades también localizaron armas de fabricación de la antigua Unión Soviética en Armenia, Kirguistán y Tayikistán.
Entre las principales actuaciones destaca la intervención de dos camiones en el paso fronterizo de Lesovo, entre Bulgaria y Turquía, que transportaban más de 1.000 escopetas de uso militar. En otro registro, los agentes búlgaros localizaron 73 pistolas falsificadas ocultas en un vehículo que transportaba piezas de automóvil con destino a Europa occidental. Veintitrés de ellas estaban escondidas bajo el colchón del conductor.
En Serbia, las autoridades incautaron 68 granadas que presuntamente eran trasladadas desde Bosnia y Herzegovina. También descubrieron un taller clandestino utilizado para transformar pistolas de gas y armas de fogueo en armas de fuego reales. La intervención permitió detener a un sospechoso y decomisar pistolas, componentes y 280 cartuchos de nueve milímetros.
La operación también permitió actuar contra redes dedicadas al tráfico ilícito de inmigrantes hacia Europa occidental. En Bulgaria, los agentes incautaron 20 embarcaciones neumáticas declaradas como colchones hinchables cuyo envío, según los servicios de inteligencia, estaría relacionado con organizaciones criminales que preparaban cruces clandestinos del canal de la Mancha.
Las autoridades interceptaron asimismo a cinco ilegales en Macedonia del Norte. En Serbia, la policía fronteriza detuvo a otra persona cerca de la frontera con Hungría que llevaba un fusil automático y varios cartuchos de munición.
En total, 15 personas incluidas en notificaciones de Interpol fueron localizadas durante el dispositivo, entre ellas cinco fugitivos buscados internacionalmente mediante notificaciones rojas. Uno de los detenidos en Georgia era reclamado por Turquía por su presunta implicación en un asesinato.
La operación contó con la participación de fuerzas policiales y autoridades fronterizas de 17 países, además de la colaboración de organismos como Europol y Frontex. El dispositivo se enmarca en iniciativas europeas destinadas a combatir el tráfico de armas y las redes de tráfico de personas en los Balcanes occidentales.
Interpol advirtió de que el desvío de armas procedentes de zonas de conflicto hacia circuitos criminales constituye un riesgo para la seguridad internacional, al facilitar que ese armamento termine utilizándose para cometer otros delitos.