el salario mínimo húngaro ha crecido tres veces más rápido que la media de la UE
Viktor Orbán anuncia una gran subida salarial que beneficiará a 700.000 familias: el sueldo mínimo crece un 11%
Viktor Orbán anuncia una gran subida salarial que beneficiará a 700.000 familias: el sueldo mínimo crece un 11%
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán. Europa Press.
Por LGI
4 de diciembre de 2025

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, anunció este jueves un nuevo acuerdo salarial para 2026 que, según subrayó, mejorará de forma directa la situación económica de alrededor de 700.000 familias. Durante la firma del pacto en Budapest, Orbán confirmó que el salario mínimo subirá un 11%, hasta los 322.800 florines mensuales, mientras que el salario mínimo garantizado aumentará un 7%, hasta 373.200 florines.

El jefe del Gobierno destacó que este acuerdo se alcanza en un contexto económico condicionado por «la sombra de la guerra sobre la región», una situación que —dijo— frena el potencial de crecimiento tanto en Europa Central como en Alemania, principal socio comercial de Hungría. Aun así, remarcó la importancia de que la negociación haya sido liderada por los agentes sociales, y no impuesta unilateralmente por el Ejecutivo.

Orbán explicó que la complejidad del proceso radicó en la necesidad de renegociar un acuerdo trianual previo, que había quedado obsoleto debido a un crecimiento económico más lento de lo previsto. «Modificar un contrato existente requiere mayor determinación que firmar uno nuevo», aseguró.

El primer ministro recordó que el Gobierno húngaro también aplicará aumentos salariales del 15% en sectores públicos estratégicos —sanidad, educación, justicia, cultura y servicios sociales— y que la política fiscal seguirá apoyando a las familias y a las pequeñas y medianas empresas a través de 11 medidas de alivio, con un coste de 90.000 millones de florines para el presupuesto nacional.

Orbán vinculó además el acuerdo salarial con otros programas clave, como el nuevo préstamo del 3% para primer acceso a la vivienda, una herramienta destinada a incentivar la formación familiar y la estabilidad económica de los jóvenes.

El dirigente húngaro defendió el modelo económico que su Gobierno impulsa desde hace 15 años, basado en el empleo y en la cooperación entre patronal y trabajadores. Desde 2010, el país ha sumado un millón de empleos, situándose prácticamente en pleno empleo, con 65.000 vacantes sin cubrir. Para 2026 prevé autorizar 35.000 permisos para trabajadores invitados, manteniendo entre 20.000 y 30.000 puestos reservados para húngaros.

Aun así, admitió que «la presión salarial sigue siendo alta», porque muchos trabajadores consideran que sus sueldos aún no reflejan su productividad. Por ello insistió en que la fijación del salario mínimo debe seguir siendo una decisión del mercado, no del Gobierno, que solo intervendrá en última instancia. «Sería uno de mis peores escenarios tener que fijarlo por decreto», confesó.

Orbán recordó finalmente que el salario mínimo húngaro ha crecido tres veces más rápido que la media de la UE en los últimos 15 años —de 73.000 florines en 2010 a más de 320.000 hoy— y aseguró que el país «tiene todas las condiciones para mantener su economía en la senda correcta».

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