El jefe de la Delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha exigido a la Comisión Europea que abandone definitivamente el proyecto del euro digital después de que varios sistemas privados de pago europeos anunciaran su integración en una futura plataforma común.
Según explicó el dirigente, la unión entre Bizum, Bancomat, SIBS-MBWay, EPI y Vipps MobilePay permitirá crear una herramienta interoperable que facilitará transferencias instantáneas entre usuarios previsiblemente a finales de 2026 y pagos en comercios durante 2027. Esta red aspira a alcanzar a más de 120 millones de usuarios en distintos países de la Unión Europea y también en Noruega.
A raíz de este acuerdo entre empresas financieras, VOX considera que los argumentos esgrimidos hasta ahora para justificar la moneda digital europea —como la inclusión financiera o el refuerzo de la competitividad— quedarían cubiertos por la iniciativa privada. Por ello, Buxadé ha registrado una pregunta parlamentaria con respuesta escrita en la que reclama que Bruselas anuncie la retirada del proyecto.
El eurodiputado sostiene que la nueva alianza bancaria demuestra que existen soluciones tecnológicas ya operativas y que el sector privado ha sido capaz de desarrollar alternativas eficaces sin intervención directa de las instituciones comunitarias. En su opinión, mantener el plan supondría un gasto innecesario y una iniciativa sin demanda social.
Durante sus declaraciones, Buxadé reiteró el rechazo de su formación al euro digital, al que calificó de propuesta ideológica y centralizadora. También criticó la posibilidad de que las autoridades públicas tengan acceso a información sobre los movimientos económicos de los ciudadanos, al considerar que podría afectar a la privacidad financiera.
Asimismo, el dirigente recordó que VOX y el grupo Patriotas por Europa se han opuesto desde el inicio a la moneda digital promovida por la Comisión presidida por Ursula von der Leyen, a la que acusó de impulsar un modelo de control económico. A su juicio, tras el anuncio de la futura plataforma europea de pagos, «los burócratas ya no tienen excusa» para seguir adelante con el euro digital.
Desde la formación reclaman ahora una respuesta clara por parte de las instituciones comunitarias y piden que se prioricen, según su postura, los intereses de los contribuyentes europeos frente a proyectos que consideran innecesarios.