
El presidente izquierdista de Bolivia, Luis Arce, llamó el jueves a las Fuerzas Armadas del país a prepararse para enfrentar escenarios de «desestabilización» en las próximas semanas, cuando el país ha entrado en la recta final de la campaña de cara a las elecciones generales pautadas para el 17 de agosto.
«Bolivia debe prepararse no solo para enfrentar amenazas convencionales, sino también amenazas híbridas de desestabilización, como la ciber guerra, la guerra cognitiva, la manipulación informativa, el crimen transnacional y la disputa por materias primas críticas», dijo el mandatario durante una alocución con motivo del aniversario número 200 de la creación de las Fuerzas Armadas del país andino.
Durante dicho discurso Arce pidió a los soldados no olvidar los hechos de junio del año pasado, en los que el general del Ejército Juan José Zúñiga supuestamente intentó propiciar un golpe de Estado al movilizar tropas en La Paz, para luego ser arrestado por la Policía.
«(Esos hechos) evidencian que la seguridad y defensa del Estado no solo se define por amenazas externas, sino también por factores internos de conspiración política y ruptura institucional, por lo tanto, la nueva política de defensa debe consolidar la estabilidad democrática y preservar la institucionalidad de la independencia de los órganos de poder», dijo Arce.
Estas declaraciones se producen en un contexto de debilitamiento de Arce y de la izquierda local, en medio de las divisiones del oficialista MAS de cara a unos comicios en los que su figura más relevante, el expresidente Evo Morales, terminó siendo inhabilitada para participar. Los sondeos, por otra parte, muestran la falta de popularidad de la candidatura apoyada por Arce, la del ministro Eduardo del Castillo; cosa que contrasta con las opciones opositoras de Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga, que puntean en las encuestas.