
La cifra de presos políticos en Cuba alcanzó en mayo un nuevo récord de 1.281, según el último recuento de la organización Prisoners Defenders, que denuncia una nueva escalada represiva del régimen comunista de Miguel Díaz-Canel.
La ONG contabilizó durante el mes de mayo 28 nuevos casos de presos políticos y de conciencia. Muchos de ellos están vinculados a protestas por los apagones, la falta de agua, la escasez de alimentos y el deterioro extremo de las condiciones de vida en la isla.
«Cuba alcanza en mayo un nuevo récord que sólo es la punta del iceberg de la desgracia que viven los cubanos», denunció el presidente de Prisoners Defenders, Javier Larrondo, quien advirtió de que «la comunidad internacional no puede seguir mirando hacia otro lado».
Larrondo señaló que, mientras el país se hunde desde 2021 en una crisis sin precedentes, marcada por apagones, hambre, falta de agua y colapso de los servicios básicos, la respuesta del régimen ha sido «encarcelar, perseguir y sembrar el terror». A su juicio, el «terrorismo de Estado» se ha convertido en la única política practicada por el régimen de Díaz-Canel para mantenerse en el poder.
Entre los nuevos casos documentados por la organización figuran mujeres activistas, ciudadanos que denunciaron la situación del país en redes sociales y personas detenidas tras participar en protestas pacíficas. El informe también recoge la existencia de adolescentes encarcelados en prisiones para adultos y denuncia torturas, malos tratos y privación de atención médica en las cárceles cubanas.
Prisoners Defenders ha denunciado además la muerte bajo custodia de Ernesto Brieva Sempé, detenido por su vinculación con las protestas del 11 de julio de 2021. Falleció el pasado 13 de mayo tras años de encarcelamiento, enfermedad renal crónica, desnutrición y falta de atención médica adecuada.
Con su muerte, ya son seis los presos políticos fallecidos bajo custodia o responsabilidad directa del régimen desde 2023, según la organización. «No son casos aislados, son el resultado de una política sistemática de abandono, castigo y deshumanización», afirmó Larrondo.
La ONG advierte también de que hay 449 presos políticos gravemente enfermos y otros 52 con trastornos graves de salud mental sin atención médica adecuada en las cárceles cubanas. «Cada día que permanecen encarcelados aumenta el riesgo de nuevas muertes», alertó el presidente de la organización.
Prisoners Defenders ha cuestionado asimismo el supuesto indulto de 2.010 presos anunciado por el régimen el pasado 25 de mayo. Tras analizar el listado, la organización sostiene que sólo un preso político ha sido excarcelado, mientras que otro incluido en el indulto continúa en prisión. Para la ONG, la medida no ha sido más que «otra operación de propaganda» del régimen castrista.
«Cuba vive la mayor ola represiva de las últimas décadas y miles de familias continúan pagando el precio de exigir una vida digna, libertad y derechos fundamentales», remarcó Larrondo.