
El diputado Eduardo Bolsonaro celebró el miércoles las sanciones impuestas al juez Alexandre de Moraes, protagonista de la persecución judicial contra su padre, Jair Bolsonaro, y quien recientemente ha sido señalado por Washington por estar incurso en actos de corrupción y acciones contra la libertad de expresión de la oposición al Gobierno de Lula da Silva.
«Cuando me exilié aquí en Estados Unidos, dejé bien en clara mi intención de sancionar a Alexandre de Moraes, porque entendía que en Brasil ya no existían más medios para luchar contra esa tiranía. Hoy, tengo sensación de misión cumplida», señaló el parlamentario en un vídeo desde el país norteamericano, aprovechando para agradecer a la Administración Trump por la acción adelantada contra el juez brasileño.
Del mismo modo, Eduardo Bolsonaro ha instado al Congreso brasileño a aprobar una ley de amnistía contra todos los procesados por la supuesta trama golpista que buscaba el desconocimiento de las elecciones de 2022, en las que resultó electo Lula, indicando que la misma debe ser «amplia, general e irrestricta».
El objetivo de la misma, según el diputado, sería darle «la libertad a los perseguidos» y, por otra parte, «demostrar que Brasil aún cree en la democracia».
El Departamento del Tesoro de los EEUU informó en un comunicado que las sanciones contra de Moraes se enmarcan en la Ley Magnitsky, que autoriza al Gobierno estadounidense a sancionar a ciudadanos extranjeros implicados en actos de corrupción o violaciones a los derechos humanos.