
Fuentes parlamentarias de alto nivel en el Congreso del Perú confirmaron en exclusiva a Gaceta.es que ya existen 95 votos comprometidos para aprobar la vacancia presidencial de Dina Boluarte, una cifra que acerca al Ejecutivo al punto de no retorno.
La vacancia, que requiere 87 votos para prosperar, contaría ya con el respaldo de las principales bancadas de oposición, así como de parlamentarios independientes que hasta hace pocas semanas mantenían una posición de neutralidad frente al Gobierno. Según ha podido saber este medio, las negociaciones internas se aceleraron tras el recrudecimiento de la inseguridad ciudadana y las acusaciones de corrupción en sectores clave del gabinete.
De acuerdo con las fuentes consultadas, el movimiento a favor de la destitución fue coordinado durante las últimas horas por figuras de distintas bancadas del centro y la derecha, en especial de la bancada de Renovación Popular, presidida por Rafael López Aliaga, alcalde de Lima, que han decidido avanzar de forma conjunta tras constatar que «el Gobierno ya no tiene control político ni moral sobre el país«.
La cifra de 95 votos —ocho por encima del mínimo necesario— marca un punto de inflexión en la crisis política peruana, que se agrava con cada jornada de protestas del sector transporte y la ola de violencia vinculada al crimen organizado.
En el Congreso, parlamentarios de Renovación Popular subrayan que Boluarte ha perdido toda legitimidad tras «el fracaso del Gobierno en materia de seguridad, su manejo errático de la crisis económica y la evidente descomposición del aparato estatal«.
El clima en Lima es de máxima tensión. Se espera que la moción de vacancia sea presentada en las próximas horas y que el debate pueda celebrarse en el Pleno durante la próxima semana. Si el escenario se mantiene, el Congreso peruano estaría a las puertas de su cuarta destitución presidencial en apenas siete años, reflejo de una inestabilidad política que no encuentra salida.
Fuentes cercanas a la Mesa Directiva aseguran que Boluarte está intentando recomponer apoyos de última hora, recurriendo a promesas de reestructuración del gabinete y a contactos directos con sectores empresariales. Pero, según las mismas fuentes, el Congreso ya ha tomado una decisión: el ciclo político de Dina Boluarte está terminado.