El expresidente izquierdista boliviano Evo Morales inició recientemente una campaña de llamado al voto nulo en las elecciones previstas para el 17 de agosto, en las que el país andino escogerá a un nuevo mandatario.
Morales, quien finalmente resultó inhabilitado para participar como candidato en los comicios, argumentó que su posición frente a los mismos busca repeler tanto a «la derecha» como al Ejecutivo de Luis Arce, quien otrora fue su ministro de Economía y Finanzas.
«El voto nulo es una opción, democrática y legítima. Es la voz de un pueblo que rechaza una papeleta diseñada para favorecer a la derecha y al gobierno, con jueces y autoridades sometidas, que han traicionado la voluntad popular», apuntó Morales en su cuenta personal en la red social X.
La elección de agosto plantea una oportunidad de oro para la oposición boliviana, en tanto la izquierda acude divida a la misma. Mientras el oficialista MAS impulsa la candidatura del ministro de Interior Eduardo del Castillo, el presidente del Senado y ex militante de la formación Andrónico Rodríguez también se presenta como candidato; sumándose a este cuadro el llamado de Morales a no votar a ninguno de estos dos nombres.
Los sondeos, por su parte, dejan entrever una tendencia en la que los opositores Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga se alzan con la preferencia del electorado, con cerca de un 20% de respaldo cada uno.