
El Gobierno de Rodrigo Paz, en Bolivia, ha anunciado que pretende cerrar entre ocho y diez empresas pertenecientes al Estado que, a su juicio, «no tienen razón de ser». La medida se enmarca en políticas de reducción del Estado para sanear las finanzas públicas, tal y como ha hecho en Argentina desde que asumió el poder el presidente Javier Milei.
«Vamos a iniciar con el cierre de estas empresas que hemos visto que no tienen una razón de ser, y para que vea toda la población que estamos con esa confianza de que tenemos que ir mejorando todas las finanzas públicas», ha dicho al respecto el ministro de Economía boliviano, Christian Morales.
Tal y como recuerda EFE, a principios de este mes la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP) de Bolivia determinó que al menos 20 de 67 dependencias públicas bolivianas se encuentran en «situación crítica», con lo cual varias de ellas serían posible objeto de medidas como la anunciada por el ministro Morales. 15 de estas 67 empresas -creadas durante la era de Evo Morales en el poder- se encuentran incluso en situación de quiebra.