
El Gobierno del patriota chileno José Antonio Kast ha dado luz verde este jueves al primer vuelo de repatriación de inmigrantes ilegales tras asumir el poder el pasado 11 de marzo, cumpliendo así una de sus principales promesas de campaña, vinculada al refuerzo de los controles migratorios en el país sudamericano.
De acuerdo con el subsecretario de Interior chileno, Máximo Pávez, la iniciativa ha permitido que 40 inmigrantes ilegales que se encontraban en el país fuesen enviados a sus países de origen. En este caso los extranjeros provienen de Colombia, Bolivia y Ecuador.
«Este vuelo, que es el primero de muchos, se enmarca en un compromiso y en un plan de ordenamiento migratorio que estamos trabajando desde que el presente gobierno asumió sus funciones el 11 de marzo», ha dicho el funcionario.
De acuerdo con Pávez «las expulsiones no se anuncian, se hacen». «A partir de ahora, vamos a intensificar a través de una planificación estas medidas», ha dicho el subsecretario de Interior.
Información oficial del Ejecutivo chileno señala además que, entre los expulsados, hay un grupo de 15 de ellos que poseen registros judiciales por robo, situaciones que involucran tráfico o consumo de drogas, entre otros delitos.