Brasil generó 58.568 empleos formales en julio, lo que representa una caída del 56,3% frente al mismo mes de 2025, cuando se crearon 133.932 puestos de trabajo con contrato. El resultado, divulgado este viernes por el Ministerio de Trabajo y Empleo, constituye el peor saldo para julio desde el inicio de la serie del Nuevo Catastro General de Empleados y Desempleados (Nuevo Caged), en 2020.
El balance del mes fue producto de 2,263 millones de contrataciones y 2,204 millones de desvinculaciones. El retroceso estuvo marcado principalmente por el aumento de los despidos, que crecieron un 4,8% frente al mes anterior, mientras las contrataciones avanzaron un 1%, según ha informado la cadena O Globo.
Economistas brasileños han apuntado que la desaceleración en la tasa formal de contrataciones se debe, en mucha medida, a la alta tasa de interés en el país iberoamericano, que actualmente se ubica en el 14% anual. Las expectativas sobre el futuro económico del país apuntan además a un contexto de desaceleración, a pocos meses de la realización de las elecciones presidenciales.