
La tiranía de Lula da Silva en Brasil, a través del juez Alexandre de Moraes, ha calificado de «reunión ilícita que amenaza el orden público» una vigilia por el expresidente Jair Bolsonaro y para que el país «supere estos momentos oscuros».
«Estos son argumentos que sólo un psicópata podría usar o aceptar. El juez Alexandre de Moraes tiene un objetivo muy simple: matar a mi padre. Terminar el trabajo que la izquierda ya ha intentado. Hoy, Moraes actúa simplemente como un ejecutor que realiza el trabajo sucio del régimen, un régimen de excepción que busca tomar el poder y eliminar por completo a la oposición política en Brasil», ha aseverado el hijo del expresidente ante la detención y el encarcelamiento de su padre, que se encuentra en un delicado estado de salud.
«La única diferencia entre el juez Moraes y Adélio Bispo —el que intentó matarle— radica en los medios disponibles para llevar a cabo el asesinato. Son dos sicarios al servicio de criminales que han tomado el poder en Brasil«, ha añadido.
Pese a todo ello, Eduardo Bolsonaro ha reiterado nada les hará retroceder ni rendirse: «El martirio de mi padre sólo encenderá la llama de la justicia en nuestros corazones. Todos los involucrados en lo que considero el intento actual de Alexandre de Moraes de asesinar a mi padre rendirán cuentas. Que el miedo y la cobardía no sean sus consejeros. Que los indiferentes y los complacientes despierten y se levanten contra la iniquidad. Tengamos la valentía de plantarnos firmes y enfrentar a estos criminales«.
Para millones de brasileños Brasil está siendo hoy testigo de «un nivel de abuso institucional que debería alarmar a cualquiera que valore la democracia y la dignidad humana básica».