
El candidato del Partido Republicano de Chile, el patriota José Antonio Kast, cerró su campaña el pasado viernes alzando las banderas de la lucha contra la criminalidad y el respeto a la vida de los chilenos, en un contexto en el que las principales encuestadoras del país austral le dan como favorito para vencer en la segunda vuelta presidencial este domingo a la comunista y aspirante oficialista Jeannette Jara.
«Este gobierno generó caos, desorden e inseguridad. Y nosotros vamos a ir a la inversa: vamos a generar orden, seguridad y confianza», ha prometido Kast en un acto en la ciudad de Temuco (sur) frente a miles de seguidores.
El candidato conservador ha asegurado a los presentes que «en marzo (mes en el que está supuesto a comenzar el nuevo Gobierno) va a haber un shock de esperanza», en clara alusión al tema que ocupa el primer lugar en el listado de preocupaciones de los chilenos: la inseguridad.
De acuerdo con un sondeo realizado por la empresa Ipsos en octubre, un 63% de los ciudadanos del país consideran que la criminalidad y la violencia que ésta genera son los principales problemas de la nación hispanoamericana; además de mostrarse altamente preocupados por la inmigración ilegal.
Sobre esto último Kast ha sido enfático durante toda la campaña en que no hará concesiones, empleando incluso una cuenta a cero en vídeos en los que emplaza a la inmigración ilegal a abandonar el país o atenerse a las consecuencias jurídicas que acarrea permanecer en el mismo.
Así, por ejemplo, pretende reforzar militarmente su frontera con Bolivia, desplegando hasta 3.000 efectivos a la zona. Al mismo tiempo ha asegurado que podría terminar deportando a sus países de origen a hasta 340.000 personas que no poseen documentación para permanecer legalmente en Chile.