
El 94% de la población de Cuba vive en situación de extrema pobreza y ocho de cada diez personas tuvo que privarse el último año de alguna de sus comidas diarias por falta de alimentos disponibles o de dinero para adquirirlos, señala un informe presentado este lunes en Madrid por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) y reseñado por EFE.
El documento, titulado «El Estado de los Derechos Sociales en Cuba», afirma que existe un «empobrecimiento creciente de las familias cubanas» y compara los datos de 2026 con los de 2025, cuando la pobreza extrema era del 89%, cinco puntos menos que ahora.
El estudio, elaborado a partir de 1.318 entrevistas a pobladores de la isla durante julio, sitúa los apagones como el principal problema social que los cubanos piden que se aborde con urgencia, seguido de la crisis alimentaria, el coste de la vida, la sanidad, los salarios y la inseguridad.
En cuanto a las condiciones de vida, casi la mitad de las viviendas de los encuestados necesita reparación, el 25% requiere arreglos urgentes y el 7% está en peligro de derrumbe, una situación que afecta especialmente a las personas mayores. En servicios e infraestructuras, las quejas se concentran en el sistema eléctrico, la recogida de basuras, la telefonía e internet, el alcantarillado y la medicina; en este último ámbito, hay una carencia de entre el 40 y el 60% de medicamentos catalogados como de primera necesidad, según el ente.
Respecto a la gestión del régimen cubano, el 95% de los encuestados la considera negativa o muy negativa, mientras que el 84% no confía en las medidas económicas implementadas hasta ahora para superar la crisis. Más de tres cuartas partes de la muestra desea cambios políticos y económicos simultáneos. La OCDH ha concluido además que la población leal al régimen cubano actualmente es de entre el 3 y el 7%.