«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Persecución judicial en Brasil contra el ex presidente

El régimen de Lula recrudece la persecución: la Fiscalía brasileña pide más de 40 años de cárcel para Bolsonaro

Bolsonaro persecución
Jair Bolsonaro. Europa Press

La izquierda brasileña ha dado un nuevo paso en su persecución política contra el expresidente Jair Bolsonaro. La Fiscalía General de la República ha solicitado que el exmandatario sea condenado a más de 40 años de prisión, acusándolo de liderar una supuesta «organización criminal» tras las elecciones de 2022, en las que el socialista Luiz Inácio Lula da Silva regresó al poder en medio de denuncias de irregularidades.

Las acusaciones, presentadas en los alegatos finales del caso, no se basan en hechos probados, sino en interpretaciones ideológicas del fiscal Paulo Gonet, quien asegura que Bolsonaro habría intentado «atacar las instituciones» y deslegitimar el proceso de traspaso de poder. El fiscal, alineado con el aparato judicial progresista que ha blindado a Lula desde su retorno, también acusa al expresidente de «propagar narrativas falsas» sobre el sistema electoral, a pesar de que millones de brasileños comparten esas dudas tras años de escándalos y manipulación institucional.

La causa está dirigida por el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, conocido por su militancia contra el bolsonarismo y su historial de censura y represión judicial contra opositores políticos, medios conservadores y ciudadanos críticos. De ser condenado, Bolsonaro no solo podría enfrentar décadas de prisión, sino quedar inhabilitado de forma indefinida para participar en política.

En la supuesta «rama golpista» también han sido señalados altos cargos del Gobierno anterior, entre ellos el exministro de Defensa Walter Braga Netto, el exministro de Justicia Anderson Torres, el exjefe de Inteligencia Alexandre Ramagem, y otras figuras clave del entorno de Bolsonaro, lo que evidencia un intento de desmantelar por vía judicial toda una alternativa política al régimen socialista actual.

Los hechos de enero de 2023, cuando miles de ciudadanos protestaron en Brasilia contra el resultado electoral, son presentados como argumento central de la Fiscalía, ignorando por completo las irregularidades del proceso y el legítimo derecho a la protesta. La defensa de Bolsonaro, que aún debe presentar sus alegatos, insiste en que se trata de un juicio político, sin garantías, y sin pruebas materiales que sustenten las acusaciones.

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