
La defensa del expresidente patriota brasileño Jair Bolsonaro presentó una nueva revisión criminal ante la Corte Suprema del país para intentar anular su condena a 27 años de cárcel, que cumple en prisión domiciliaria por supuesto intento de golpe de Estado.
La petición solicita además la suspensión cautelar de la ejecución de la pena, lo que supondría la puesta en libertad provisional del exmandatario mientras el alto tribunal analiza el recurso.
Como principal argumento, los abogados de Bolsonaro presentaron un informe técnico que sostiene que se detectaron «diversas irregularidades» en la cadena de custodia de algunas pruebas digitales utilizadas durante el proceso.
Entre los cuestionamientos figura el tratamiento de los mensajes de la aplicación Signal extraídos de los teléfonos del teniente coronel Mauro Cid, exedecán de Bolsonaro, que según la defensa se registraron mediante filmaciones de la pantalla del teléfono en lugar de una extracción pericial de los datos, y la ausencia de los archivos originales obtenidos del teléfono del exmandatario.
La defensa sostiene además que las dudas sobre el acceso y la verificación de las pruebas se ven reforzadas por las discusiones en el Supremo Tribunal Federal en torno al caso que involucra al magistrado Alexandre de Moraes y al exbanquero Daniel Vorcaro, preso por acusaciones de fraude.