El presidente de Chile, José Antonio Kast, se ha estrenado en el Gobierno lanzando un plan de austeridad que pretende reducir al menos en un 3% el gasto en todos los ministerios del Ejecutivo, luego de anunciar que daría paso a una Administración «de emergencia».
Durante la campaña presidencial Kast prometió bajar en 5.200 millones de euros el gasto público chileno previsto para los próximos 18 meses; todo ello sin condicionar las políticas sociales del país sudamericano. Tal y como ha recordado la AFP este viernes, ello supondría una reducción del gasto equivalente al 2% del PIB de la nación.
De acuerdo con el recién designado ministro de la Secretaría General de la presidencia, José García Ruminot, la instrucción que ha dado Kast a todas las carteras es la de rebajar «lo más posible todos los gastos», esperando con ello ahorrar a finales de año unos 2.600 millones de euros a los chilenos.
Apenas asumió el mando el líder patriota aseguró que el expresidente izquierdista Gabriel Boric le legó un país «en peores condiciones de las que podíamos imaginar».