
La Administración Trump, a través del vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, ha denunciado el martes que sectores políticos y afines al «crimen organizado» han decidido poner en marcha un golpe de Estado para buscar derribar el Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira en Bolivia.
«Se trata de un golpe de Estado que está en marcha. No nos equivoquemos al respecto; es un golpe financiado por esa alianza perversa entre la política y el crimen organizado en toda la región», ha dicho Landau desde Washington, según ha reseñado el medio Infobae.
Al mismo tiempo, el funcionario norteamericano ha ratificado el apoyo del Gobierno estadounidense a Paz Pereira, el primer presidente no afín a sectores de la izquierda boliviana en los últimos 20 años.
«No puede ser que tengamos un proceso democrático, en el que él fue elegido de manera abrumadora por el pueblo boliviano hace menos de un año, y que ahora haya manifestantes violentos bloqueando las calles», ha dicho además Landau.
Bolivia vive bloqueos en varias carreteras de su territorio desde hace dos semanas, que se han recrudecido luego de que los manifestantes convirtieron a la capitalina La Paz en el nuevo epicentro de los mismos. Frente a ello, el Gobierno boliviano ha denunciado que el expresidente Evo Morales, hoy requerido por la Justicia local, es el principal instigador de los mismos, llegando incluso a afirmar que ha instigado a algunos manifestantes a usar armas durante las protestas.