
La Fiscalía General de Cuba ha acusado del delito de terrorismo a seis tripulantes de una lancha rápida procedente de los Estados Unidos que fue interceptada por las fuerzas de seguridad de la isla la semana pasada en aguas territoriales cubanas.
El ente ha aclarado además que los detenidos permanecerán en prisión preventiva. Otras cuatro personas que viajaban en la embarcación fueron asesinadas por los agentes cubanos, generando controversia sobre posibles retaliaciones al respecto por parte de la Administración Trump.
«La Fiscalía General de la República continuará actuando de conformidad con su encargo constitucional, en el marco de la legalidad, en la defensa de nuestro pueblo y las instituciones del país», ha señalado el órgano a través de un comunicado reproducido por la agencia EFE.
De acuerdo con el régimen cubano los diez tripulantes de la embarcación serían oriundos de la isla, pero residentes de los Estados Unidos. Entre el material decomisado en la operación La Habana ha asegurado que se incauto de 14 fusiles, 13.000 balas, 11 pistolas, 134 cargadores, chalecos antibalas, escopetas, un dron y otros pertrechos militares.