
Cuba volvió a enfrentar este jueves un apagón masivo que dejó sin servicio eléctrico amplias zonas del país, especialmente en el este de la isla, en medio de una crisis energética que ha terminado afectando a siete de 15 provincias de la nación caribeña.
La situación provocó además nuevas muestras de descontento en La Habana, donde la noche anterior se registraron cacerolazos en protesta por los cortes de luz y la escasez de combustible.
Según la información difundida por la agencia AFP, el régimen cubano reconoció fallas en la prestación del servicio desde Ciego de Ávila hasta Guantánamo. La central termoeléctrica Guiteras, una de las más importantes del país, también quedó fuera de servicio, lo que agravó el impacto del colapso eléctrico.
En La Habana, los apagones se han convertido en una constante y en varias zonas alcanzan hasta 19 horas diarias, mientras que en algunas provincias pueden extenderse durante todo el día.