
El gobierno de Nicolás Maduro aseguró ayer martes que Estados Unidos planea enviar «un crucero lanzamisiles» y «un submarino nuclear de ataque rápido» hacia aguas cercanas a Venezuela la próxima semana, junto con otras embarcaciones de guerra en el Caribe. Caracas interpretó este movimiento como parte de las maniobras «hostiles» de la administración del entonces presidente Donald Trump.
Desde la sede diplomática de Venezuela ante Naciones Unidas se remitió una carta en la que se denuncia que la llegada de buques estadounidenses, entre ellos el USS Lake Erie y el USS Newport News, representa «una escalada peligrosa» que amenaza la paz regional. El documento advierte que, según fuentes internacionales, los navíos arribarían a comienzos de la semana entrante, aunque no se especificaron los objetivos de la operación. Tanto el canciller Yván Gil como el ministro Freddy Ñáñez difundieron el texto a través de Telegram.
La delegación venezolana en Nueva York hizo hincapié en que la presencia de un submarino nuclear constituye «un acto inequívoco de intimidación». Recordó además que el Tratado de Tlatelolco, firmado en 1967, estableció a la Iberosfera y el Caribe como un territorio libre de armas atómicas, compromiso reforzado en 2014 cuando los países de la región proclamaron la zona como espacio de paz.
El escrito subraya que permitir la incursión de un submarino con capacidad ofensiva, sin aclaraciones sobre su armamento ni condiciones de empleo, «contraviene el espíritu del régimen de desnuclearización» y socava la confianza mutua en los acuerdos multilaterales.
Venezuela reclamó a Washington que retire de inmediato sus fuerzas navales del Caribe, incluida la unidad nuclear USS Newport News, y exigió garantías verificables de que Estados Unidos no desplegará ni amenazará con utilizar armamento nuclear en Iberoamérica. Asimismo, pidió al OPANAL que convoque consultas de urgencia sobre el asunto y llamó a los Estados miembros de la ONU a respaldar el carácter desnuclearizado de la región.
Paralelamente, Caracas solicitó al secretario general António Guterres apoyo frente a lo que describe como «amenazas» de Washington. Según declaraciones del canciller Gil, tras un encuentro con el coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, preocupa especialmente «el despliegue de medios militares y la eventual presencia de armas nucleares».