Pam Bondi, fiscal general de Estados Unidos, ha lanzado una acusación contundente contra el régimen de Nicolás Maduro: existe un «puente aéreo» de narcotráfico que involucra a Honduras, Guatemala y México, por donde se transfieren cargamentos de drogas hacia EE. UU. sin ser detectados.
«Hay un puente aéreo donde el régimen venezolano paga para tener acceso al espacio aéreo libre y sin ser detectado hacia Honduras, Guatemala y México, donde pueden traficar estas drogas», declaró Bondi, según publicó El Heraldo de Honduras. Este sistema, denunció, funciona con sobornos que permiten el libre tránsito de narcóticos.
Este caso abre una clara línea entre aquellos que enfrentan al narco-chavismo y quienes optan por el silencio diplomático. En contraste con la firmeza de Washington —que ha duplicado la recompensa por información sobre Maduro a 50 millones de dólares y lo señala como líder del Cartel de los Soles y cómplice del Cártel de Sinaloa—, el gobierno de Sheinbaum incluso envió representación a la asunción de Maduro en 2025, elevando sospechas de legitimación diplomática.