
El presidente argentino, Javier Milei, aparece como claro favorito de cara a las elecciones presidenciales de 2027, según una nueva encuesta nacional de la consultora Isasi/Burdman, que sitúa a La Libertad Avanza muy por encima del kirchnerismo y proyecta una amplia victoria del mandatario en un eventual balotaje frente a Axel Kicillof.
El estudio, realizado entre el 21 y el 26 de mayo sobre 1.976 casos en todo el país, muestra que el oficialismo conserva una base electoral sólida y una ventaja significativa frente a sus principales competidores.
Antes de medir la intención de voto, la encuesta analiza la imagen del presidente. Milei registra un 42% de valoración positiva, un 15% regular y un 43% negativa. La cifra positiva supone una leve mejora respecto a abril, cuando se ubicaba en el 40%.
En cuanto a la gestión, el mandatario presenta un saldo prácticamente equilibrado, con ligera ventaja favorable: un 46% aprueba su Gobierno, frente a un 45% que lo desaprueba y un 9% que no se pronuncia.
El dato central aparece al preguntar por la reelección presidencial. Ante la consulta «si las elecciones presidenciales de 2027 fueran hoy, ¿usted votaría por la reelección de Milei o contra la reelección de Milei?», el 44% respondió que votaría a favor, frente a un 41% que lo haría en contra. Un 15% permanece indeciso.
La ventaja se amplía cuando la encuesta mide la intención de voto por espacios políticos. En un primer escenario, La Libertad Avanza de Milei alcanza el 40%, muy por delante de Fuerza Patria, el espacio asociado a Axel Kicillof, Cristina Kirchner y Sergio Massa, que obtiene el 24%.
Más atrás aparecen el Frente de Izquierda, con un 9%, y Provincias Unidas, con un 6%, mientras que un 19% todavía no define su voto.
En un segundo escenario, el oficialismo se mantiene en cabeza con el 39%, frente al 23% del espacio peronista. La suma de Provincias Unidas y el PRO llega al 11%, la izquierda repite con el 9% y los indecisos bajan al 16%.
Estos números colocan a Milei en una posición cercana al umbral necesario para imponerse en primera vuelta o, al menos, llegar al balotaje con una ventaja considerable sobre sus rivales.
El escenario más contundente aparece en una eventual segunda vuelta contra Axel Kicillof. Allí, el actual presidente obtendría el 54% de los votos, frente al 35% del dirigente kirchnerista, con un 11% de indecisos. La diferencia sería de 19 puntos.