
Uno de los periódicos más reconocidos de Estados Unidos ha desvelado que Nicolás Maduro estaría considerando abandonar el poder bajo ciertas condiciones que incluirían una salida negociada y garantías personales. Según informó The Atlantic, el mandatario venezolano aceptaría marcharse del país si Washington le concede inmunidad judicial, elimina las recompensas que pesan sobre él y su círculo más cercano, y le permite exiliarse sin sobresaltos.
Fuentes vinculadas al régimen de Caracas aseguran que el presidente venezolano «está dispuesto a contemplar una transición controlada si las circunstancias son favorables». Un interlocutor que mantiene contacto con funcionarios de ambos gobiernos declaró al medio que «todo está sobre la mesa con Maduro» siempre que exista la suficiente presión y estímulos concretos para forzar un desenlace pactado.
El artículo señala que el expresidente estadounidense Donald Trump no parece inclinado a llevar la confrontación con Caracas a su punto máximo, aunque su administración continúa incrementando la presencia militar en la región. La reciente llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford al Caribe, considerado uno de los buques de guerra más potentes del mundo, es vista como una demostración de fuerza que eleva aún más la tensión entre ambos países.
En las últimas semanas, bombarderos estratégicos B-52 han sobrevolado las costas venezolanas en el marco de una operación de «lucha contra el narcotráfico» impulsada por Washington. Según datos de seguimiento aéreo, se trata del cuarto despliegue de este tipo en menos de un mes, con un saldo de 67 muertos en 17 ataques distintos. Caracas, sin embargo, sostiene que el objetivo real de estas maniobras es preparar el terreno para un cambio de régimen.
La presencia militar estadounidense se ha intensificado notablemente: el grupo de ataque del USS Gerald R. Ford se encuentra rumbo a Iberoamérica, cazas F-35 han sido desplazados a Puerto Rico y al menos seis buques de la Marina operan en el Caribe bajo el pretexto de operaciones antinarcóticos.
En The Atlantic, analistas y fuentes diplomáticas advierten que derrocar a Maduro por la fuerza sería una estrategia «arriesgada e imprevisible». Los mandos militares que podrían ocupar el poder tras una eventual caída del presidente, apunta el medio, «no tendrían mayor voluntad de cederlo a la oposición respaldada por Washington, encabezada por la premio Nobel de la Paz María Corina Machado».