
Esta semana Javier Milei ha cumplido dos años en la Casa Rosada, liderando así un verdadero vuelco en la mentalidad y la conducción de las instituciones de Argentina que ha puesto punto final a la calamidad representada en los Gobiernos de la izquierda kirchnerista y, también de la «derecha» tímida del macrismo, justicia es decirlo.
Tras ese tiempo al frente de la presidencia, el mandatario tiene muchos motivos para estar orgulloso, en medio de una lucha encarnizada contra la corrupción, el despilfarro, la burocracia y las regulaciones inútiles de la economía que, al día de hoy, dibujan una Argentina pujante y con claras perspectivas de mejora en el horizonte.
No se trata de opiniones. Los datos duros respaldan el entusiasmo. Por ejemplo, la gestión de La Libertad Avanza ya ha reducido a esta altura a un 36% la pobreza en el país austral, desde el 52,9% que dejó la gestión del expresidente kirchnerista Alberto Fernández, mientras la indigencia pasó del 211,4% al 31,3%. No es menor el asunto.
Sin embargo, quizá el logro más resaltante en la arena económica para Milei ha sido el drástico combate a la hiperinflación -un problema histórico en el país sudamericano, por cierto-. Así, la inflación interanual pasó del 211% al final de la gestión de Fernández a un 31,3% con Milei al frente del poder. Otro indicador capital en esta materia, el riesgo país, pasó de tener un indicador del 1935 en diciembre de 2023 a un 597 en noviembre de este año.
El tamaño del Estado, uno de los aspectos que Milei ha insistido que hacía campaña, ha sufrido un cambio brutal. En ese sentido Argentina pasó de tener 18 ministerios al final de la gestión kirchnerista, a poseer sólo 9 en la actualidad; todo ello en un contexto en el que el actual mandatario ha librado una guerra a capa y espada para acabar con la excesiva e ineficaz burocratización del poder público, eliminando institutos y entes dedicados solamente a financiar las clientelas políticas de los partidos.
Durante la apertura de sesiones del Congreso Milei también recordó que, durante lo que va de su Gobierno, la tranquilidad en las calles también ha sido una norma, indicando que Argentina pasó de tener 8239 piquetes en la gestión de Fernández a prácticamente ninguno en estos dos años.
Finalmente, se estima que el Ejecutivo de Milei ha promovido cerca de 13.000 desregulaciones en distintas materias, facilitando así la vida de los argentinos en sus asuntos cotidianos.