El nuevo presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, aseguró este miércoles que ha comenzado el proceso de «desmontaje» de la corrupción sistémica heredada por los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce Catacora, en un contexto en el que recientemente afirmó que las Administraciones del Movimiento al Socialismo (MAS) le costaron al país unos 15.000 millones de dólares (cerca de 13.000 millones de euros).
De acuerdo con el nuevo jefe del Estado boliviano las pesquisas hasta ahora dan cuenta de «deudas no registradas, compras irregulares y desfalcos millonarios en el Estado», en el marco de una «institucionalidad» corrupta» fomentada por la izquierda masista durante cerca de dos décadas.
«No es fácil desmantelar toda la institucionalidad corrupta que nos dejó el MAS durante veinte años, pero lo estamos haciendo», aseveró además Paz Pereira en declaraciones reproducidas por la agencia EFE.
De acuerdo con el gobernate sudamericano su administración está trabajando en recuperar un mínimo de mecanismos de control dentro del Estado, así como en la recolección de pruebas concretas de estos hechos de corrupción, con miras a proceder judicialmente contra los responsables de la misma.