
El fiscal general de Brasil, Paulo Gonet, ha redoblado la persecución sobre el exdiputado Eduardo Bolsonaro, alegando que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro intentó coaccionar a los magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF) en medio del juicio seguido contra su padre por supuesto intento de golpe de Estado en 2022.
En concreto Gonet, quien es aliado del presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y fue designado en el puesto por éste en 2023, argumentó que el ex parlamentario utilizó su influencia política internacional para buscar imponer sanciones contra los jueces de la máxima corte brasileña, según han informado medios como la agencia EFE.
De acuerdo con esta versión, Bolsonaro habría utilizado un viaje a los Estados Unidos para intentar influir en el entorno del presidente Donald Trump y lograr que figuras claves del entramado judicial brasileño fuesen sancionados por su Administración. Entre dichas figuras destaca especialmente el juez que ha protagonizado la embestida desde el STF contra la familia Bolsonaro: el magistrado Alexandre de Moraes.
Como resultado de ello De Moraes terminó incluido en un listado de figuras que EEUU considera han incurrido en violaciones a los Derechos Humanos en el país iberoamericano, bloqueando bienes y cuentas bancarias al funcionario en territorio estadounidense.
En febrero pasado la máxima corte brasileña abrió el proceso judicial contra el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra actualmente asilado en los Estados Unidos y ha denunciado desde allí la persecución política en su contra.