
Una auditoría de la Dirección de Presupuestos (Dipres) reveló que el Estado de Chile gastó cerca de 11 millones de dólares (9,6 millones de euros) en compras públicas realizadas entre 2022 y 2023, a pesar de existir proveedores más baratos disponibles en el sistema de compras estatales.
El informe, correspondiente al segundo trimestre de 2026, forma parte de la «auditoría total» que el Gobierno de José Antonio Kast está llevando a cabo a la administración de Gabriel Boric con el objetivo de contener el gasto fiscal, aunque no establece responsabilidades administrativas o políticas individuales.
Gendarmería de Chile encabezó la lista de instituciones con mayor sobregasto, concentrando el 26,9% del total, equivalente a casi 3 millones de dólares. Le siguieron el Instituto Geográfico Militar, con un 12,6% y diversos servicios de salud regionales, como el Metropolitano Sur, el Metropolitano Oriente, Araucanía Sur, Concepción y el Metropolitano Norte, que en conjunto representan una parte significativa del exceso de gasto detectado, tal y como destaca un reportaje de Infobae.
El mayor sobregasto se registró en la categoría de alimentos, que representa el 73,2% del total, unos 8 millones de dólares. Dentro de este rubro, el Estado pagó de 437.000 dólares más solo en compras de papas, además de excesos en pollo deshuesado (450.000 dólares), patas de pollo y pavo (348.000 dólares), zapallos (267.000 dólares ), tomates (230.000 dólares), plátanos (151.000 dólares), pañales (151.000 dólares) y latas de jurel (69.000 dólares), entre otros productos.
Ante estos hallazgos, la Dipres recomendó implementar una estrategia de revisión focalizada que priorice los servicios públicos y convenios marco con mayor proporción de sobregasto, con el fin de maximizar el impacto de las medidas correctivas y optimizar el uso de recursos.