
La ONG Médicos sin Fronteras (MSF) ha denunciado este lunes que al menos cuatro personas han muerto y más de 70 han resultado heridas tras intensos enfrentamientos entre el Ejército de Somalia y del grupo yihadista Al Shabab, así como fuerzas leales al expresidente del estado somalí del Suroeste, Abdiaziz Laftagareen.
«En el Hospital Regional de Bay, donde trabajamos en colaboración con el Ministerio de Salud, los equipos han recibido a 71 personas heridas, incluidas mujeres y niños. Se han registrado cuatro muertes, incluida una joven. Los pacientes siguen llegando y se espera que estas cifras aumenten», ha señalado el representante de MSF en el país, Elshafie Mohamed, en un comunicado.
Asimismo, ha alertado de que «Baidoa alberga a más de medio millón de personas desplazadas por el conflicto, la sequía y la inseguridad, muchas de las cuales dependen de los ya limitados servicios de salud de la ciudad». «Estos servicios están desbordados más allá de su capacidad. Cada nuevo ciclo de violencia ejerce mayor presión sobre el sistema de salud y aleja aún más los cuidados que salvan vidas de quienes los necesitan», ha argüido.
Mohamed ha tildado de «devastador» que civiles estén atrapados nuevamente en este ciclo de violencia en el estado somalí. «Los civiles, las instalaciones de salud y el personal médico deben ser protegidos, y las personas heridas deben poder llegar a la atención médica de manera segura», ha zanjado.
Fuerzas vinculadas a Laftagareen, incluyendo milicias locales, lanzaron un ataque durante la madrugada contra posiciones del Ejército somalí en Baidoa, la ciudad más grande del estado suroeste de Somalia, que conecta la capital, Mogadiscio, con la frontera de Etiopía y Kenia.
El Ministerio de Defensa somalí ha afirmado haber repelido el ataque y haber abatido a cerca de 30 atacantes, además de «capturar a otros con vida». Asimismo, las fuerzas federales se incautaron de las armas y los vehículos utilizados por estas milicias.