Los combatientes habrían saqueado viviendas, ganado y cosechas
Al menos ocho muertos y más de 3.000 desplazados tras nuevos ataques de los radicales de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) contra civiles en Sudán
Al menos ocho muertos y más de 3.000 desplazados tras nuevos ataques de los radicales de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) contra civiles en Sudán
Poblado de Sudán. Europa Press
Por LGI
30 de agosto de 2026

Al menos ocho personas han muerto y más de 3.000 se han visto obligadas a huir este domingo tras una nueva oleada de ataques atribuidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en Sudán, que afectaron a zonas residenciales y mercados del centro-sur del país, según denunció la ONG Red de Médicos de Sudán.

En su último comunicado, la organización informó de la ejecución a quemarropa de cinco jóvenes a manos de combatientes de las FAR durante una incursión armada en dos localidades del estado de Kordofán del Norte, escenario de intensos enfrentamientos entre los paramilitares y el Ejército sudanés.

Durante la ofensiva, los combatientes habrían saqueado viviendas, ganado y cosechas, provocando el desplazamiento forzado de más de 3.000 personas, de acuerdo con la organización médica.

Parte de los desplazados, entre ellos mujeres, niños y ancianos, logró llegar durante las últimas horas a la zona occidental de Omdurmán, ciudad situada junto a Jartum, en unas condiciones humanitarias que la ONG calificó de «extremadamente precarias».

La organización denunció además otro ataque registrado horas antes mediante un dron en Kordofán del Sur, también en el centro-sur del país, donde al menos tres personas murieron y varias resultaron heridas después de que un proyectil impactara directamente contra el mercado central de Dilling.

Según la Red de Médicos de Sudán, el bombardeo alcanzó asimismo varios camiones estacionados en la entrada de la ciudad, que transportaban bienes de consumo y suministros alimentarios destinados a abastecer a la población local.

La ONG condenó estos ataques y los calificó de «violaciones del derecho internacional humanitario», al considerar que agravan las dificultades para acceder a alimentos y otros productos básicos en un país sumido en una grave crisis humanitaria.

Ante el incremento de la violencia, la organización reclamó a la comunidad internacional que ejerza una «presión real» sobre la cúpula paramilitar para lograr el cese inmediato de los ataques contra civiles, la protección de las infraestructuras y la entrada sin restricciones de ayuda humanitaria en las zonas afectadas.

Naciones Unidas y distintas organizaciones internacionales de derechos humanos han documentado reiteradamente graves abusos y posibles crímenes de lesa humanidad en Kordofán y en la vecina región de Darfur, bastión de las FAR. Entre las denuncias figuran asesinatos, desplazamientos forzados y episodios de «limpieza étnica» atribuidos a grupos armados.

La guerra en Sudán comenzó en abril de 2023 a raíz de la lucha por el poder entre el Ejército y las FAR. Desde entonces, el conflicto ha causado decenas de miles de muertos y ha obligado a alrededor de 14 millones de personas a abandonar sus hogares, según Naciones Unidas.

La organización internacional considera que Sudán atraviesa actualmente una de las mayores crisis de desplazamiento forzado del mundo, mientras los combates continúan dificultando el acceso de la población civil a alimentos, asistencia médica y ayuda humanitaria.

TEMAS
Noticias de España